Convocatoria del Gobierno a la oposición

Randazzo anunció que mañana será la primera reunión para hablar de la reforma electoral; el socialismo, entre los primeros invitados
El Gobierno abrió ayer el camino al diálogo con restricciones en los temas por tratar: sólo se debatirá una reforma política, pero nada se hablará de las urgencias económicas y sociales que plantea la oposición, como transparentar el Indec, una rebaja a las retenciones o cómo enfrentar la crisis económica.

El primer paso hacia los partidos políticos ya causó un fuerte malestar ante las restricciones impuestas por la Casa Rosada. El ministro del Interior, Florencio Randazzo, anunció que mañana se realizará la primera reunión con diez partidos con representación parlamentaria para debatir una reforma política, tal como ordenó la presidenta Cristina Kirchner el jueves pasado, en Tucumán.

El Gobierno propondrá un proyecto de ley para establecer elecciones internas, abiertas y obligatorias, y una reforma al financiamiento de los partidos y de las campañas. Abrirá el juego, además, al debate sobre todo el sistema electoral.

La propuesta de reunión alertó rápidamente a gran parte de la oposición. El motivo: que no habrá en ese diálogo participación alguna para debatir temas que consideran más urgentes. Elisa Carrió, líder de la Coalición Cívica, ya anunció que no asistirá a ningún encuentro mientras que el presidente de la UCR, Gerardo Morales, aceptó pero planteó la necesidad de ampliar el espectro de asuntos, entre los que incluyó la pobreza, la coparticipación y el Indec. Francisco de Narváez también se sumó a las críticas y dijo que comenzar el diálogo por la reforma política es "faltarle al respeto a la gente" (ver pág. 5).

La Presidenta tiene previsto debatir por otro carril las necesidades económicas y sociales, para lo cual se espera que en los próximos días convoque a una mesa de diálogo -como prometió el jueves pasado- con varios sectores, entre ellos la industria, el campo, los trabajadores y los banqueros. Esa propuesta todavía está a medio camino, según dijeron fuentes oficiales a LA NACION.

Los primeros invitados de la Casa Rosada al debate por la reforma política eran notificados anoche. Según supo LA NACION, uno de los que ya están confirmados es el presidente del Partido Socialista, Rubén Giustiniani. A pesar de que Randazzo anunció en conferencia de prensa que ayer mismo comenzaría la convocatoria, no dio a conocer los nombres y dejó para hoy la invitación formal.

"Nos proponemos escuchar y que nos escuchen", planteó Randazzo en el anuncio de la convocatoria. El plan oficial incluye hacer al menos cinco reuniones durante un mes. El Gobierno sólo informó que invitará a los presidentes de los partidos, que podrán estar acompañados por los jefes de bloques de las cámaras legislativas. La estrategia para extender el debate y ganar tiempo hasta que se resuelva la invitación al diálogo económico es que no todos los partidos grandes estén juntos. Así, para las próximas reuniones y por separado quedarán la UCR, la Coalición Cívica y el PJ.

La duda de la invitación es qué hará el Gobierno con los referentes opositores con bloques propios, como el santafecino Carlos Reutemann o la senadora Hilda de Duhalde. Sucede que por el peronismo será invitado el gobernador bonaerense, Daniel Scioli, que quedó a cargo del PJ tras la renuncia de Néstor Kirchner tras la derrota electoral del domingo 28.

Randazzo dijo que serán unos 50 partidos los convocados y que todos tendrán representación. Allegados al ministro confiaron que el bloque de Reutemann estará y que también será invitado el partido del vicepresidente Julio Cobos, que podría enviar a sus legisladores Daniel Katz y Laura Montero.

El Gobierno prometió ayer ampliar el debate a todos los temas referidos al sistema electoral, lo que podrá incluir propuestas opositoras para establecer la boleta única, el voto electrónico y hasta una discusión para la eliminación de la lista sábana. Lo cierto es que en este último caso la Casa Rosada espera un debate arduo, que encontrará fuerte resistencia de los partidos más chicos, que se verían desfavorecidos en la representación parlamentaria.

Por el momento, Randazzo descartó que de los encuentros participen los gobernadores y dijo que ellos estarán representados por sus respectivos legisladores. Además, la ronda de consultas finalizará con representantes de organizaciones sociales y políticas hasta consensuar un proyecto de ley que será tratado por el Congreso.

De plazos de debate todavía no se habla. Pero en la Casa Rosada anticipan que será discutido por el futuro Congreso, a partir del 10 de diciembre.

Por carta, Macri aceptó la invitación

* Mauricio Macri pudo entregar finalmente ayer una carta en la Casa Rosada, en la que acepta la invitación de Cristina Kirchner al diálogo político. El viernes no se la recibieron porque la sede gubernamental estaba cerrada por el asueto sanitario. Espera que lo citen porque quiere hablar de los temas comunes a la ciudad y a la Nación, y dejar los otros asuntos políticos en manos de sus legisladores.

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