Convocatoria de acreedores para el puerto rosarino

La empresa Terminal Puerto Rosario pidió la apertura del concurso preventivo para "transparentar" su compleja situación financiera. Para el ente administrador aún no hay razones para cambiar de concesionaria.
La empresa que explota las terminales 1 y 2 del Puerto de Rosario se presentó en convocatoria de acreedores y pidió la apertura de un concurso preventivo para ordenar deudas que algunas fuentes calculan en 50 millones de pesos y que otras estiman en 100 millones. La nueva conducción de la concesionaria Terminal Puerto Rosario (TPR) –que cambió en junio pasado cuando el empresario Guillermo Salazar Boero le vendió su 60% de acciones a su socio minoritario, Gustavo Shanahan– asegura que con la medida pretenden ordenar las finanzas "y no licuar el pasivo". Y el presidente del Ente Administrador Puerto Rosario (Enapro), Ángel Elías, señaló que "mientras el puerto siga operativo, pagando el cánon y con los sueldos al día, no hay razón para quitarle la concesión".

La llegada a Tribunales es el nuevo capítulo de una crisis que la firma dejó de disimular a finales del año pasado, ayudada por la desaceleración global de la economía. Hasta entonces, la operadora había logrado incrementar el volumen de cargas (generales, no de granos) y conseguido que importantes marítimas como MSC y Maersk incluyeran el muelle rosarino en sus periplos.

Pero puertas adentro, hubo desmanejos y problemas societarios que precipitaron el descenso hasta que el 1º de junio Salazar Boero resignó su cuota mayoritaria a manos de Shanahan, quien ahora posee el 70% de las acciones, junto a un grupo español encabezado por el catalán Jordi Pujol, que detenta el 30% restante. El pico más visible de esos problemas fue el tendal de cheques sin fondo que una socia de TPR –Raiser SA– emitió desde mediados de 2008, y que dejó un clavo superior a los 20 millones de pesos.

Necesitado de fuerza operativa, y de liquidez sobre todo, Shanahan acordó el mes pasado el ingreso de una firma subsidiaria del grupo Vicentín para mover las cargas en los muelles. El segundo paso –reveló el empresario– fue pagar el viernes un millón de dólares al Enapro, en concepto de canon atrasado por la explotación de las terminales. Este lunes, TPR solicitó en Tribunales la apertura de su concurso de acreedores. A pesar de los paños fríos que quiere poner Elías desde el Enapro, en el gobierno provincial la situación preocupa.

Comentá la nota