Convocan a responsables de geriátricos para reglamentar la ordenanza local.

El Area de la Tercera Edad inició una ronda de consultas. Tras las clausuras, buscan retipificar el funcionamiento de las casas de alojamiento. Hay 50 inscriptos, otros tramitan habilitación y algunos siguen sin registrarse.
El Gobierno comunal inició una ronda de consultas a propietarios de geriátricos con vistas a reglamentar la ordenanza vigente, al tiempo que impulsa capacitaciones al personal mientras limitarán la cantidad de abuelos que atiende cada médico.

Así lo corroboraron a LA VOZ fuentes de la Secretaría de Desarrrollo Social. La directora del Area de Integración, Liliana Echeverría, quien tiene bajo su órbita la Dirección de la Tercera Edad , viene convocando a grupos pequeños de titulares de las casas de alojamiento.

Cabe recalcar que la normativa municipal, impulsada por la administración de Miguel Lunghi, nunca fue reglamentada, es decir, fija exigencias generales para los operadores del rubro pero no se explicita en detalle las obligaciones en todos los campos que hacen a la compleja problemática de la ancianidad.

Por eso ahora intentan “retipificar” la letra de la ordenanza, para lo que piden la opinión de los geriátricos de manera de forjar una reglamentación que abarca diferentes miradas.

En los últimos años, algunos geriátricos de Tandil se pusieron en el centro de la escena pública al ser clausurados por la comuna, en tanto aberrantes destratos para con los adultos mayores instaron a las autoridades a tomar cartas en el asunto, y finalmente, decretar el cierre.

Pues bien, en este plan de regularización, avanza el Ejecutivo poniendo la lupa en el detalle. Una de las patas del proyecto consiste en formar a los empleados que tienen contacto diario con los abuelos, y para eso apelarán al profesional Adolfo Loreal, miembro de la Universidad Nacional del Centro.

Las últimas experiencias en materia de capacitación, llevadas a cabo por la Provincia , no despertaron demasiado interés en los propietarios de geriátricos, por lo que el municipio procura dialogar cara a cara con estos últimos para relevar la voluntad existente.

“Estamos notando buena predisposición de la gente en capacitarse”, manifestaron desde Desarrollo Social.

PONER UN COTO

Uno de los ejes de la reglamentación consta en poner un coto al número de gerontes que revisa cada facultativo. Las autoridades comunales no quieren que un médico “preste servicios en 15 geriátricos”, citaron como ejemplo.

“Es imposible que puesta prestar un servicio acorde a las necesidades si tiene tantos geriátricos bajo su responsabilidad, y además atiende a una gran cantidad de abuelos del PAMI”, alegaron.

De esta manera apunta Desarrollo Social a perfeccionar la normativa. Actualmente, son 50 los geriátricos inscriptos en los padrones del municipio, mientras otros se encuentran en proceso de trámite de la habilitación. Asimismo, estraoficialmente se especula que más de una decena sigue funcionando por afuera de la ley.

Al mismo tiempo, seguirán profundizando las exigencias en torno a “separar” dentro de un mismo hogar a los autoválidos de los pacientes psiquiátricos, punto que ya está presente en la ordenanza.

Asimismo, la comuna abona 900 pesos mensuales a las casas privadas por abuelo derivado: son aquellos adultos mayores que, ni ellos ni sus familias, poseen recursos económicos para su manutención. Por otro lado, brindan asistencia directa a un importante número de ancianos.

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