YPF se convierte en la primera compañía local en emitir deuda externa desde 2007

Concretará en febrero la colocación de u$s 300 millones en bonos para financiar proyectos en el país. La seguirían otras firmas líderes, como Arcor, Irsa y Tarjeta Naranja
Por primera vez desde 2007, una compañía argentina volverá a colocar deuda en el mercado internacional. Se trata de la petrolera YPF, la compañía más grande del país, que saldrá a buscar en una primera instancia u$s 300 millones de manos de inversores internacionales a través de la emisión de obligaciones negociables (ON), si bien el plan global a mediano plazo contempla la toma de u$s 800 millones del exterior.

La iniciativa fue anticipada por El Cronista en su edición del 4 de noviembre.

De acuerdo con fuentes financieras, la compañía aprobará en la reunión de Directorio que realizará hoy el prospecto para la emisión, que se concretará en febrero, cuando se haya reabierto el canje de deuda que ayer promulgó por Ley el Gobierno. Y tendrá como objetivo financiar inversiones y capital de trabajo. Entre otras cosas, los fondos se destinarán a la ampliación y modernización de sus refinerías de La Plata y Luján de Cuyo, en Mendoza, donde tiene en marcha un plan de desembolsos en torno a los u$s 750 millones.

La compañía busca dos grandes metas: atomizar su perfil de deuda y obtener una tasa de financiamiento menor a los dos dígitos, si bien el número final se establecerá en la compulsa internacional.

La decisión no sólo afecta a YPF, que será la punta de lanza de un grupo que espera la colocación. En ese lote se ubican algunas de las empresas más grandes de la Argentina, como la alimenticia Arcor, la agropecuaria Cresud, Irsa –dueña de shoppings y con fuerte participación en el negocio inmobiliario–, la financiera Tarjeta Naranja, Petroquímica Comodoro Rivadavia y Pan American Energy. "Una colocación de YPF puede ayudar a mejorar la ‘marca argentina’", evalúan en el mercado.

El plan fue elaborado por los hombres de confianza de la familia Eskenazi, dueña del 15% de la petrolera (el resto está en manos de la española Repsol).

Pasivo

YPF tiene un pasivo total cercano a los u$s 1.500 millones, que equivale a menos de la mitad de su Ebitda (ganancia antes de intereses, impuestos, depreciaciones y amortizaciones), mientras que el promedio de endeudamiento de la industria petrolera a nivel internacional es de 1,25 veces el Ebitda.

De ese rojo, que en un 60% tiene un vencimiento menor a un año, un 65% está originado en créditos de bancos que, en la mayoría de los casos, tienen menor envergadura que la propia petrolera. "La intención de la empresa es atomizar la relación con los bancos", aseguran conocedores de la iniciativa. En otros términos: YPF tendrá menos deuda particular distribuida en más entidades de crédito.

El plan se completa con la búsqueda de alternativas de financiamiento más amplias, como la búsqueda de apoyo por parte de organismos multilaterales de crédito (el Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo, entre otros), algo que la compañía no hizo nunca antes en su historia y la búsqueda de fondos en agencias de crédito de exportaciones, como el ExIm Bank o el BNDES brasileño.

En septiembre, YPF colocó ON en el mercado local por $ 205 millones, con vencimiento en marzo de 2011 y a una tasa de interés variable en torno al 10%, en el marco de un programa a mediano plazo por un monto máximo de u$s 1.000 millones.

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