La convergencia llega a la seguridad

Por Laura Ferrarese.

Las últimas novedades en tecnologías que van desde sistemas de control y registro hasta detectores ultrasensibles de perímetro y aplicaciones de biometría. Opciones de monitoreo en tiempo real y la integración con toda clase de dispositivos.

La seguridad electrónica, que pocos años atrás era dominio de las instalaciones militares ultrasecretas, expandió su presencia a las empresas, hogares y a las calles. De hecho dos de estos inventos que fueron top secret, Internet y tecnología de posicionamiento global satelital (GPS), se utilizan hoy en todos los ámbitos de la vida pública y privada.

Las empresas argentinas ya disponen de cámaras que abarcan 180 o 360 grados de amplitud vigilante, sistemas de circuitos cerrados con sofisticados sistemas de control y registro, detectores ultrasensibles y controles de perímetro e ingresos utilizando biometría. Vigilan sus vehículos de carga con sistemas integrados de GPS, telefonía e Internet y aseguran con tecnologías similares el desplazamiento de sus principales ejecutivos. Por su parte, los hogares albergan cada vez más complejos sistemas de seguridad que incluyen cámaras controladas a distancia, avisos a celulares ante cambios en los parámetros de seguridad preestablecidos y otros complejos sistemas domóticos.

En todos los ámbitos, el acceso instantáneo a la información y el monitoreo 24 horas acompañado de mecanismos de rápida respuesta y alerta ganan terreno, todo gracias a la convergencia. A su vez, la disponibilidad de nuevos productos y servicios está ayudada por los precios competitivos del servicio de acceso a Internet de banda ancha y la popularización, con el correspondiente descenso de valores, de las instalaciones de redes de conectividad inalámbrica en cada vez más empresas y hogares.

Seguridad corporativa

La seguridad corporativa se sofistica en lo referente al control de accesos a sus edificios y plantas con el uso de la biometría, que aplica la tecnología para medir y analizar características físicas de las personas para ayudar a su identificación.

"En la Argentina gana terreno la biometría, que es lo más novedoso. En los ingresos a las compañías se usan tarjetas de proximidad tradicionales y en lugares que necesitan un plus de seguridad, se agrega biometría dactilar -que es la más conocida- o la más compleja, que incluye el escaneo de la palma de la mano o la lectura de iris", repasa Fernando Pesce, gerente General de la División Sistemas de Seguridad de G4S. Y señala que un 25% de sus clientes corporativos elije al menos un dispositivo de biometría. "Lo más aceptado hoy son los lectores de huellas dactilares con tarjeta de proximidad con memoria", cuenta.

La circulación de personas y cargas está protegida por aplicaciones conjuntas de varias tecnologías. La combinación de GPS, celulares e Internet permite que los bienes "hablen" y se comuniquen con sus dueños en tiempo real. "Nosotros combinamos tecnologías para dar mayor seguridad; empezamos utilizando radiofrecuencias, luego se sumó la tecnología satelital, la celular, los programas de administración de software de los vehículos y todo apunta a la convergencia. La realidad es que, tecnológicamente hablando, ya estamos casi en ciencia ficción. Hasta hace poco tiempo, había computadoras a bordo de los autos, que daban una serie de mensajes a quienes los conducían pero se trataba solo de una actividad in situ. Ahora se puede transmitir la información de manera remota para que alguien más sepa qué pasa en el vehículo", dice Enrique Vera Vionnet, gerente de Marketing de Lo Jack.

Por su parte, los monitoreos de carga (tracking) que ya son habituales en las empresas de transporte, suman nuevas utilidades, como la implantación de dispositivos independientes, disimulados dentro del cargamento, y que permiten ubicarlo aún cuando se haya retirado del vehículo. Utilizando esa tecnología disimulada en una botella, en Lo Jack cuentan que recuperaron un cargamento de botellas de Chandon, que había sido robado el año pasado.

"El objetivo del tracking es definir rutas seguras, por eso refinamos la confección de mapas del delito que combina componentes tecnológicos con el uso de la experiencia de voces autorizadas, incluyendo asesoramiento a los clientes sobre los mejores horarios para salir a la ruta, por ejemplo", apunta Pesce, de G4S.

Para el hogar

Las primeras alarmas hogareñas, que en sus orígenes se activaban con frecuencia ante un viento fuerte, han sido reemplazadas por sensores y cámaras de alta sensibilidad, que barren el perímetro de las propiedades y también los distintos ambientes. La novedad es el control on-line que pueden hacer los clientes, desde cualquier computadora con acceso a Internet.

La oferta de sensores magnéticos, barreras exteriores para jardines y nuevos tipos de sensores se complementan en los últimos meses con la instalación de circuitos cerrados de TV para domicilios. El nuevo estándar que se impone es un kit de cuatro cámaras, incluyendo una grabadora digital profesional con posibilidad de que el cliente las acceda desde cualquier computadora o celular. "En promedio, estos equipos tienen un mínimo de grabación de 35 días y la capacidad de almacenamiento depende de la calidad de la información que se quiera guardar", dice Fernando Pesce.

Los precios de instalación de esta tecnología rondan los u$s 1.000 y las empresas de seguridad aseguran que entre un 15 y un 20% de los usuarios domiciliarios agrega a su menú el circuito cerrado de cámaras.

"Las novedades que se ofrecen en el mercado provienen de los laboratorios y también de lo que reclaman los clientes", cuenta Julián López Grillo, jefe de Producto de Lo Jack, para explicar el tracking aplicado a la seguridad familiar. "Con tecnología GPS combinada con un celular sabemos dónde está un vehículo, qué camino tomó y podemos establecerle parámetros respecto a velocidades máximas y zonas de seguridad para circular. En caso de que se supere esa velocidad establecida o el auto circule por fuera de la zona marcada, llegará un aviso inmediato al teléfono celular del cliente, algo ideal para el padre que le prestó el auto a su hijo".

En la calle

Existen aportes tecnológicos locales a la vigilancia de espacios abiertos. Un ejemplo: la empresa Lupa Corporation desarrolló Panoramium, una tecnología de transmisión digital de escenarios panorámicos, en conjunto con la Universidad del Sur y con el aval de Intel. Su presidente es Carlos Pallotti, ex titular de la Cámara de Empresas de Software y Servicios Informáticos (CESSI), e impulsa la utilización de esta tecnología para aplicaciones de seguridad.

El software permite obtener una única imagen panorámica de alta calidad a partir de distintas tomas simultáneas. "Ofrece herramientas para ver las imágenes on-line en un ángulo de 360 grados y navegar por el espacio observando los detalles, como si fuera un director de cámaras, con las consiguientes aplicaciones en materia de seguridad pública y privada", explica Pallotti. La inversión realizada hasta el momento es de $ 500.000 y se prevé anexar la fabricación de cámaras en conjunto con diseñadores industriales locales, que se iniciará el año próximo.

En la Ciudad de Buenos Aires, la seguridad ya tiene ojos en las calles. Comenzando en la gestión de Aníbal Ibarra, se han instalado 200 cámaras en distintos puntos de la ciudad, que son monitoreadas por un centro de control ubicado en el barrio porteño de Barracas. Allí se controlan los espacios públicos con una dotación de 80 personas que trabajan en turnos durante las 24 horas.

Lo que viene

Unas 100 cámaras adicionales se pondrán en servicio antes de fines de año y para 2010 se proyecta agregar al sistema botones "antipánico" (ver aparte), que ya funciona en el transporte público de la ciudad de Mar del Plata.

A medida que los dispositivos y sistemas de seguridad se sofistican, se expanden también los foros donde se presentan los nuevos productos. En agosto se realizó, en Buenos Aires, "Seguriexpo", auspiciada por Indexport Messe Frankfurt y la Cámara Argentina de Seguridad Electrónica (CASEL). A fines de octubre tendrá lugar el seminario sobre Tecnología, Seguridad Pública y Biometría que organiza la consultora Prince & Cooke.

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