En el Conurbano creen que los planes son para evitar saqueos

En el Conurbano creen que los planes son para evitar saqueos
La distribución de las asignaciones por hijo concentró a los sectores más golpeados por la crisis, que temen ser presas del clientelismo.
El servicio metereológico anuncia una máxima de 27 grados. Pero en Hilario Ascasubi 6091, en Laferrere, la sensación térmica parece mayor. Hay pocos árboles en la cuadra y más de 600 personas que hacen fila desde la noche anterior para inscribirse en la ANSES y cobrar la Asignación por hijo de 180 pesos que lanzó el Gobierno.

Pasaron la noche como pudieron, en el suelo, sobre frazadas y colchones improvisados. En algunas delegaciones –según pudo averiguar este diario– se vendían los lugares por $100.

"No pudimos ni ir al baño, pasamos hambre y frío", narra Marta Cáceres, que vive en González Catán, en la Ruta 5 y el kilómetro 28. Tiene una hija y está desocupada. "Si sos menor, nadie te da empleo. Lavo ropas, hago empanadas, pero no hay trabajo", lamenta Cáceres.

PERFIL recorrió siete delegaciones de la ANSES en La Matanza, el populoso distrito del Conurbano bonaerense que acapara el 10 por ciento del total de electores de toda la Provincia (allí el kirchnerismo obtuvo en las últimas elecciones el 42% de los votos) y recabó que la mayoría de las personas consultadas cree que el Gobierno instrumentó la ayuda "para evitar los saqueos" en diciembre. Además se quejan porque "hay menos changas" y porque los salarios resultan insuficientes por la inflación.

Ya es mediodía. El sol aja los rostros. Unos pocos se cubren con paraguas, otros lo hacen con diarios. Un empleado de la ANSES, apostado en la entrada, atiende las consultas: "Si ya cobran un plan, no hace falta que se inscriban, se les depositará automáticamente", repite el auxiliar.

A unas pocas cuadras de allí, en otras dependencias (sobre la ruta 3 a la altura del kilómetro 30 y también en el 32) la fila es mucho menor, apenas unas cincuenta personas.

Gabriela trabaja 12 horas en una remisería por un sueldo de $30 diarios, vive en Aeroclub 2, en Laferrere y tiene cuatro hijos. "La asignación es una ayuda, pero esto es para calmar a la gente y no llegar a los saqueos", considera Gabriela.

La mayoría de las personas consultadas destacaron el hecho de que el plan se efectúe sin intermediarios y que no haya clientelismo. Pero denunciaron a grupos piqueteros porque ofrecen el PEC (Plan de Empleo Comunitario), de $150 mensuales, pero se quedan con $50. "Si no querés que te saquen, tenés que ir a los cortes", denuncia Gabriela.

María Laura está desempleada. Fue despedida cuando quedó embarazada. "Estaba en negro y me echaron", lamenta. Según María Laura, la ayuda del Gobierno llegó para calmar el malestar en los barrios. "La gente está dispuesta a todo", sostiene. Y añade: "El Gobierno te da por un lado, pero te quita por otro: hoy, los $180 no te alcanzan para nada: ¡el kilo de pan cuesta 5 pesos!".

En la misma línea, Romina cuenta que tiene miedo de cambiar $100 "porque se te van como agua" y se queja porque los únicos trabajos que salen son para prostitutas o para "chicas en un bailable".

En el kilómetro 34 de la Ruta 3, frente a un camión de la ANSES, Rocío afirma: "Para las fiestas te agarra la locura de no tener plata". Sin embargo, agrega: "Mientras (los Kirchner) sigan ayudando a la gente, los vamos a volver a votar, nos están haciendo las cloacas y el asfalto". En efecto, el jueves último, en medio del caos y el malestar por las largas filas, algunos gritaban: "¡Viva Cristina!"

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