El conurbano bonaerense, el más beneficiado por la billetera kirchnerista

A menos de 90 días de las elecciones, el gobierno nacional utilizará las obras públicas como eje principal de una campaña más que complicada
Las obras públicas serán el caballito de batalla de la campaña kirchnerista. No es una novedad que el matrimonio presidencial se apoye esta estrategia, ya que que la viene utilizando desde que Néstor llegó a la Casa Rosada. En cada elección, Kirchner salió a recorre cada ciudad que pudo. Con la excusa de inaugurar, o anunicar la licitación, para la construcción de una nueva escuela, un tramo de camino, una planta potabilizadora, más cloacas o viviendas, Kirchner aprovechó la tribuna para rodearse de los gobernadores o intendentes y brindar su discurso de campaña.

La realidad marca que con un kirchnerismo con viento en contra la estrategia se profundizará. Es decir que la batería de obras públicas se concentrará principalmente en aquellas ciudades en donde Kirchner necesite dar batalla.

Buenos Aires es la provincia de mayor peso electoral. Y si bien la liga de intendentes del poderoso aparato Justicialista aún está alineada con la Casa de Gobierno, la mayor parte del presupuesto oficial en este rubro estará destinado al segundo cordón de la provincia, que son aquellas ciudades que no están pegadas a la General Paz, como por ejemplo un sector de La Matanza, Ituzaingó, Berazateguí, Merlo, Moreno, José C. Paz y Almirante Brown, entre otras. Allí se concentra la mayor población de clase media baja y baja, y es donde Kirchner quiere retener su popularidad y sacar una luz de ventaja sobre sus principales competidores, dado que el interior provincial es netamente agropecuario.

Tal como lo adelantó este diario, la estrategia K comenzará a verse en los próximos días. Se esperó el regreso de Cristina para intensificar los anuncios. Esta semana, cortada por los feriados de semana santa, se harán algunos actos, pero a partir de la otra será cuando la agenda del matrimonio presidencial estará más que cargada.

Como dijimos, Kirchner apuntará los cañones a la Buenos Aires, pero esa tarea se la repartirá con el gobernador Daniel Scioli. Esto no quiere decir que en su rol de titular del PJ no acompañe en alguna ocasión a CFK al interior.

La Presidenta llevará algunas obras a Córdoba y Santa Fe para intentar cosechar algún que otro voto, aunque en Olivos ya saben que éstas son dos provincias prácticamente esquivas. Las provincias del norte, donde los K miden bien, serán otras de las beneficiadas, sin olvidarse de la natal Santa Cruz y Mendoza, donde CFK quiere vencer a su vice Julio Cobos.

Comentá la nota