Contundente paro de los bancarios, que amenazan con nuevas medidas de fuerza.

Ni públicos ni privados de la ciudad atendieron ayer a los clientes entre las 8 y las 13. En la región, el gremio estimó un acatamiento del 98%. Reclaman un aumento del 25% y les ofrecen sólo el 17%.
Los empleados bancarios volvieron a mostrar ayer una contundente medida de fuerza en la ciudad con una adhesión total al paro lanzado a nivel nacional en reclamo de una recomposición salarial del 25 por ciento. En la región sólo trabajaron dos bancos, uno público y otro privado.

Lo cierto es que en Río Cuarto no hubo puertas abiertas para los clientes entre las 8 y las 13. Sólo pagaron salarios a los jubilados y pensionados.

"Fue un paro nuevamente muy fuerte a pesar de algunas dudas que generó la decisión de la patronal de otorgar unilateralmente un 15% de aumento en los salarios", explicó Gustavo Alzuri, secretario adjunto de La Bancaria en Río Cuarto.

Tras el tercer paro en menos de un mes, el gremio realizará el próximo miércoles un nuevo plenario de secretarios generales para definir cómo continuar los reclamos. "Lo más probable es que se fijen nuevas medidas de fuerza porque el 15% otorgado es muy poco y el 17% también fue rechazado", dijo Alzuri.

Sin embargo, el principal problema para alcanzar un acuerdo es en el mínimo exigido.

Los trabajadores no quieren que ningún bancario perciba menos de 500 pesos de incremento como resultado del acuerdo. Las cuatro cámaras rechazaron esta posibilidad y sólo están dispuestas a otorgar la suba en base al porcentaje acordado, sin piso.

"Hay compañeros de bancos privados que si sólo se aplica el porcentaje de aumento van a percibir 300 pesos y eso tampoco sirve", indicó Alzuri.

La cara más visible de la protesta bancaria se mostró en Buenos Aires con una marcha por el microcentro porteño, que además incluyó escraches en algunas entidades financieras y pintadas.

A nivel nacional, la adhesión fue estimada en el 93%. En la región de Río Cuarto, de 86 sucursales sólo dos abrieron las puertas.

En un comunicado, el sindicato explicó que en las provincias, el paro bancario registró un acatamiento del 97 por ciento tanto en la banca privada como en la pública, y en los turnos matutinos de las áreas centrales la adhesión superó el 87 por ciento.

Para darle más fuerza a la huelga, los trabajadores bancarios realizaron una ruidosa y concurrida marcha por el microcentro porteño y protestaron frente a varias entidades que intentaban atender al público.

Los manifestantes se concentraron cerca del Obelisco y arrancaron la marcha por la avenida Corrientes para luego llegar a la zona del microcentro, donde provocaron un importante congestionamiento en el tránsito, ya que habitualmente la actividad financiera se incrementa los viernes, sobre todo si se trata de un fin de semana largo.

"Hoy, el problema no es una diferencia sustancial en porcentajes, sino que los bancos no quieren respetar los mínimos garantizados y la escala de los convenios colectivos", explicó el vocero del gremio, Eduardo Berrozpe, en consonancia con lo manifestado por Alzuri en Río Cuarto.

Según el portavoz, el sindicato aspiraba a obtener una suba de 600 pesos mensuales para todos los empleados como piso de las negociaciones, equivalente a una mejora del 25 por ciento, pero los bancos ofrecieron un ajuste del 17 por ciento.

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