CONTROVERSIA POR "DESPIDOS" EN EL MUNICIPIO DE JOAQUÍN V. GONZÁLEZ

En medio de una controversia pública, el intendente de Joaquín V. González, Gerardo Orellana (UCR), explicó en una conferencia de prensa los motivos de los alejamientos de tres funcionarios de su gabinete, quienes sostienen que esta acción se debe a que clausuraron un boliche bailable cuyo propietario está -afirman- vinculado al jefe comunal.
Se trata del ex director de Bromatología, Sergio Ashtar; de quien fuera asesor legal de la municipalidad, Alejandro Ashtar (hermano de Sergio), y del ex asesor político, el periodista Daniel Barboza. El lunes pasado los tres fueron notificados de la decisión del jefe comunal de separarlos de sus cargos.

Alejandro Ashtar sostuvo ante Nuevo Diario que estos "despidos" son la consecuencia directa de un operativo llevado a cabo el sábado último en el boliche La Ferro II, de propiedad de Alberto Ferro Podestá, el mismo sospechado por Barboza de tener vinculación con el incendio provocado en su radio, FM Uno, el 19 de noviembre pasado. Anteayer el intendente negó estas

acusaciones, reproducidas en los medios locales; explicó que los funcionarios de la planta política están sujetos a cambios y que decidió alejar a estos tres por un cambio de perfil de sus funcionarios.

El operativo en La Ferro II se llevó a cabo tras una denuncia del dueño del boliche Bunker, Sergio Leiva, quien sostenía que el local de su competidor no reunía los requisitos exigidos por la municipalidad para funcionar.

Alejandro Ashtar dijo que el entonces director de Bromatología constató esta situación y dispuso clausurar La Ferro II. "Otros funcionarios habían habilitado el boliche de manera indebida", sostuvo el letrado, quien afirmó que existe una relación cercana entre Ferro Podestá y funcionarios municipales, incluido el intendente.

Según contó, el procedimiento se inició poco después de la medianoche del sábado, cuando Sergio Ashtar fue a la Comisaría a pedir colaboración para concretarlo, pero recién pudieron constituirse en el boliche a las 3,30; Alejandro Ashtar dijo que la demora se debió a que "se fue dilatando" porque el secretario de Gobierno, Francisco Córdoba, intentaba impedir que se realizara el operativo.

El abogado aseguró que el boliche fue clausurado, que se desalojó a la gente y se apagaron las luces, aunque el local ya había sido autorizado a seguir funcionando por el propio Córdoba y el secretario de Hacienda, Juan Carlos Cabral. Ante la consulta de Nuevo Diario, el director de Prensa, Rubén Palmero, aseguró que Córdoba no intentó evitar la clausura. "No es que se buscó favorecer al dueño del boliche, sino que las personas que habían pagado las entradas pudieran quedarse hasta terminar la noche", indicó.

Comentá la nota