Controversia por las críticas de Ocaña al Gobierno

Referentes opositores consultados por lanacion.com cuestionaron el planteo de la ministra respecto a la existencia de dos momentos del kirchnerismo; desde la Coalición Cívica, evaluaron que el proyecto de blanqueo de capitales "marcó un límite" en la paciencia de la funcionaria; el Gobierno intentó bajar el tono
Las críticas de Graciela Ocaña al Gobierno y a Néstor Kirchner no tardaron en generar reacciones, tanto en la oposición, como en la Casa Rosada.

En una entrevista con LA NACION, la ministra de Salud planteó que el kirchnerismo actual no es igual al primero y que "debe reflexionar y volver a las bases", aunque dejó claro que los gobiernos de Néstor y de Cristina Kirchner son los mejores desde que ella nació.

Además, opinó que Kirchner se está cerrando dentro de las estructuras tradicionales de la política y que eso significa un "retroceso". Sobre la marcha del Gobierno, en tanto, sostuvo que falta llevar adelante las reformas institucional, judicial y educativa, así como avanzar en el área de salud. También evitó las definiciones tajantes a la hora de evaluar el polémico blanqueo de capitales que impulsa la Casa Rosada.

"Ocaña está impulsando la vuelta a un kirchnerismo ideal e ilusorio que no existe y probablemente nunca existió", embistió el jefe del bloque de Pro en la Cámara de Diputados, Federico Pinedo. "Quiere adornarlo a [Néstor] Kirchner con virtudes que nunca tuvo", completó.

En la misma línea, el legislador cuestionó que Ocaña haya planteado una distinción entre el "primer kirchnerismo" y el kirchnerismo actual. "El kirchnerismo real es el del poder, venga de donde venga y el kirchnerismo que ella venera es imaginario", remarcó Pinedo en alusión a la ministra.

No obstante, en diálogo con lanacion.com el diputado reconoció que el kirchnerismo "perseguidor de la calidad institucional", existió "de a ratitos", en particular, con la renovación de la Corte Suprema.

Sin embargo, en una clara estocada contra Ocaña, opinó que "no darse cuenta de que ese impulso no existe más es una falta de rigor grave".

Para Pinedo, las filosas definiciones de Ocaña funcionan como un indicador. "Demuestran que algunos ven el final del kirchnerismo si el Gobierno se empeña en seguir en este camino", concluyó.

Desde la Coalición Cívica, el diputado Fernando Sánchez coincidió con Pinedo en que "no es serio" pensar que existieron "dos kirchnerismos". "El único kirchnerismo es el de la caja y el de la corrupción instalada. No hay un ?primer día? bueno de Kirchner", planteó. Sin embargo, al igual que su par de Pro, consideró que con el recambio de la Corte "se acabaron las buenas acciones".

A la hora de evaluar los dichos de Ocaña, Sánchez no pudo, ni quiso, ocultar su pasado en común con la ministra. "Sigo creyendo en su honestidad, pero está en el Gobierno y, de ahí sus respuestas", opinó. Enseguida, matizó: "Me parece que junto con [el canciller, Jorge] Taiana son las únicas caras mostrables que tiene el Gobierno".

Sánchez aclaró que jamás le recomendaría a Ocaña que deje su cargo, pero advirtió que su permanencia en el elenco ministerial de Cristina Kirchner no está exento de contradicciones. "Uno tiene una esencia. No puede ir a un gobierno y pensar que puede alambrar su espacio de gestión y trabajar sin que te toque la corrupción de Kirchner", señaló.

En este punto, el diputado se refirió al blanqueo de capitales que promueve el Gobierno, según él, la iniciativa que "colmó la paciencia" de Ocaña. Justamente ese fue uno de los puntos de la entrevista con LA NACION en los que la titular de Salud evitó definiciones tajantes. "No conozco el proyecto en profundidad, pero debería ser compatible con la ley antilavado de dinero", respondió ante una consulta sobre los riesgos que podría implicar que no se pregunte por el capital que se blanquee.

"Me pregunto qué le pasa a Ocaña. Cómo hace para sostenerse en ese lugar después de haber puesto su vida en riesgo para investigar el lavado de dinero. Creo que es una contradicción que se da en lo más íntimo de su condición y no la entiendo", arremetió Sánchez en declaraciones a lanacion.com.

El legislador insistió con que la ministra "no puede formar parte del Poder Ejecutivo, alambrarse y creer que medidas como la del blanqueo no la van a tocar". Y añadió: "La decisión de legalizar el lavado de dinero tocó a todos".

Desde la Casa Rosada, la primera reacción, aunque acotada, quedó en manos de Florencio Randazzo. Tras excusarse de opinar por no haber leído la entrevista y luego de que el periodista Marcelo Longobardi le transmitiera parte de su contenido, el ministro aseguró: "No la leí. Pero, de cualquier manera, muchas cosas se toman como crítica. Siempre puede haber siempre opiniones diferentes sobre un mismo tema y eso no es nada grave", dijo a radio 10.

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