Con controles de alcoholemia, el jueves larga el registro por puntos

Los primeros conductores en perder puntos serán los que den positivo en los operativos de Año Nuevo. La entrada en vigencia del sistema es automática y no hay que hacer trámites. Alcanza a 1,3 millón de registros emitidos en Capital.
El jueves debuta el scoring y los primeros conductores que perderán puntos de su registro serán los que den positivo en los controles de alcoholemia en pleno Año Nuevo. Además de perder su vehículo por un día y pagar una multa de $ 300 a $ 2.000, les restarán diez puntos. Justo la mitad de los veinte que tendrá asignados cada conductor en forma inicial y de los que se irán descontando puntos según la gravedad de las infracciones.

En la madrugada del 31 al 1° de enero, habrá 15 puestos para controlar que nadie conduzca con más de 0,5 gramos de alcohol por litro de sangre o, en el caso de los motociclistas, 0,2 gramos. O cero, para los taxistas y colectiveros. Y a partir de la hora 0 del jueves, los conductores con licencia de Capital que se hayan excedido serán los primeros en perder puntos. Diez.

Desde el 1°, todos los conductores con licencia de la Ciudad arrancarán automáticamente, sin hacer ningún trámite, con un crédito de 20 puntos y el sistema de descuento regirá para todas las faltas previstas por la ley de scoring (ver "Las faltas"). Las excepciones: no respetar la prioridad de paso en las bocacalles, circular marcha atrás y no darle prioridad al peatón, que se sancionarán desde 2010.

En el Ministerio de Justicia y Seguridad porteño anticiparon que los operativos específicos comenzarán el lunes 5 de enero. Estos controles se harán con el sistema de postas. Un equipo de agentes de tránsito se instalará en una esquina y, cuando detecte cualquier infracción le avisará a otro equipo, ubicado 150 metros más adelante, para que detenga e identifique al conductor que la cometió. Es que el sistema requiere la identificación del infractor y, por lo tanto, las fotomultas no serán motivo de descuento de puntos. La excepción es el exceso de velocidad, en cuyo caso la quita recaerá sobre el dueño del vehículo, salvo que demuestre que no era el que conducía.

Los casos serán derivados a un controlador de faltas, que citará al infractor para multarlo y descontarle los puntos. Si el infractor no se presenta, la quita correrá igual. Las decisiones podrán ser apeladas ante la Justicia Contencioso Administrativa porteña. Y como pasar un semáforo en rojo es una contravención y no una falta, será analizada por un juez contravencional que, además de restar puntos y aplicar una multa, podrá imponer hasta cinco días de cárcel.

Para recuperar cuatro puntos, el conductor podrá hacer un curso de educación vial cada dos años. Además, si no llegó a cero cada descuento parcial quedará sin efecto a los dos años de efectuado. De todas formas, y por única vez, el 1° de enero de 2010 todos los conductores recuperarán los 20 puntos.

Cuando un conductor llegue a cero puntos por primera vez, le retirarán la licencia por 60 días, a menos que haga un curso de educación vial. La segunda vez no habrá opción: le quitarán la licencia por 180 días y tendrá que hacer el curso en forma obligatoria. La tercera, se la sacarán por tres años y de la cuarta en adelante, por cinco. En ambos casos, también tendrá que hacer el curso.

El Gobierno porteño está armando un Registro de Antecedentes de Tránsito que se podrá consultar por Internet, para que cada uno averigüe su puntaje. Los conductores que no hayan sufrido pérdida de puntos en los dos años anteriores a la renovación de su registro, no tendrán que pagar el trámite.

"El 90% de los accidentes de tránsito son causados por factores humanos -señala el ministro de Justicia y Seguridad porteño, Guillermo Montenegro-. El objetivo de este sistema es propiciar un cambio de cultura, que mejore la conducta de los conductores para minimizar la cantidad de accidentes y ordenar el tránsito".

Según Justicia, este año hasta el 23 de diciembre en la ciudad se cometieron 2.665.051 infracciones. Y 1.482.337 fueron por mal estacionamiento, una falta que no se castiga con pérdida de puntos. Del resto, las que sí entran en el scoring equivalen a 4.453.710 puntos perdidos, suficientes para suspender 222.685,5 registros. Como en la ciudad hay otorgadas 1.300.000 licencias, esto equivale a un promedio de más de dos infracciones per cápita, con una pérdida media de 3,4 puntos por conductor. Aunque cuando arranque el sistema las cifras no serán tan dramáticas, porque sólo podrán descontarles puntos a los conductores que sean parados e identificados.

También hay que considerar que, según fuentes del Ministerio de Justicia, el 60% de las infracciones son cometidas por conductores de otras jurisdicciones. Y nada impide que un conductor sancionado en Capital saque su licencia en la Provincia, donde hasta ahora rechazaron establecer una política conjunta con la Ciudad. En cambio, adhirieron a la Ley Nacional de Tránsito, que contempla la creación de un Registro Unico de Infracciones nacional y de un sistema de puntaje. Pero no será implementado en forma inmediata.

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