Sin control, cada diputado dispone de $7.000 por mes

Los diputados entregaron $ 1.845.000 en subsidios. Y los gastos de bloque ascienden a $ 82.000 por mes.
Pese a la fuerte crisis económica que afectó al país y la provincia durante el primer semestre del año, los diputados no resignaron los privilegios de los que gozan. Y tan es así que, además de percibir una dieta mensual que supera los $8.000, cada diputado dispone de $5.000 para entregar subsidios y recibe $2.000 en concepto de "gastos de bloque". Es decir, cada legislador cuenta con un manejo discrecional de $7.000 con mínimas exigencias a la hora de emitir la correspondiente rendición.

Sin embargo, la entrega de subsidios –con mínimos requisitos- encierra una trama aún más compleja a partir de una repetición sistemática de los beneficiarios de la ayuda económica que puede ir de $100 a $5.000 en un solo pago. (Ver página 3).

Casi dos millones

De enero a septiembre de este año, los 41 diputados entregaron $1.845.000 en subsidios. Pero, llamativamente, desde principios de año a la fecha, en diversas oficinas de diputados se exhiben carteles que dan cuenta de la supuesta suspensión de entrega de subsidios y becas. De hecho, en la práctica, sólo continúa suspendido el pago de becas estudiantiles. Irónicamente, el único recorte que llevan a cabo los diputados es sobre la ayuda destinada a Educación: las becas, que representaban $3.000 por legislador, y el programa de padrinazgo escolar y el premio estímulo.

Gastos de bloque

Hasta septiembre se destinaron $738.000 para gastos de bloque. Se trata de $2.000 extras que recibe cada diputado para gastos corrientes; lo más cercano a un sobresueldo.

Aunque ese extra debe rendirse, la documentación respectiva sobre el destino de esos $2.000 sólo debe ser presentada al presidente del bloque ante una requisitoria del Tribunal de Cuentas. El TC sólo cumplirá con la formalidad de controlar que existan las facturas correspondientes al mencionado monto. En el universo de los gastos puede justificarse con tickets de combustible, facturas con almuerzos, cenas y alojamiento, entre otras.

Escándalo frenado

El año pasado salió a la luz –en ámbitos internos del Poder Legislativo- la discrecionalidad con la que entregan subsidios los diputados. Fue cuando una empleada de la Cámara baja descubrió por casualidad que figuraba como beneficiaria de un subsidio, el cual jamás gestionó, ni mucho menos, cobró.

La mujer entró en cólera y denunció la fraudulenta maniobra ante el entonces presidente del cuerpo, Oscar "Kelo" Brizuela.

Y como todos los subsidios llevan la firma del diputado iniciador de la gestión, el legislador involucrado en irregularidad habló con la empleada para frenar el escándalo de inalcanzable magnitud. Se calmaron los ánimos y no pasó a mayores.

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