Contraofensiva de Obama por la reforma de salud

Hablará el miércoles ante el Congreso; inquietud por los sondeos
WASHINGTON.- En un golpe de timón destinado a frenar la caída de su popularidad, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, está elaborando una nueva estrategia para lograr que el Congreso apruebe su ambicioso y cuestionado plan para reformar el sistema de salud.

La Casa Blanca informó que Obama pronunciará un discurso sobre el tema ante las dos cámaras del Congreso el miércoles próximo, un día después del fin del receso de verano, con el fin de recuperar la iniciativa en un debate que en las últimas semanas ha sido dominado por los ataques de la oposición republicana.

Hasta ahora, el presidente ha dejado a los congresistas la tarea de elaborar las propuestas legislativas y se ha limitado a indicar los principios generales de una reforma del sistema de salud del país que pretende ampliar la cobertura sanitaria a los casi 50 millones de estadounidenses que actualmente carecen de seguro.

Esta actitud permitió al Congreso debatir un vasto espectro de ideas, a menudo en conflicto entre ellas, que tuvo el efecto de confundir a la opinión pública sobre los verdaderos propósitos de Obama y sobre las consecuencias de la reforma para quien ya tiene un seguro médico y no quiere cambiar su situación.

Según un sondeo de la CNN, sólo el 44 por ciento de los estadounidenses aprueba la forma en que Obama condujo el debate sobre la reforma del sistema de salud, mientras que el 53 por ciento tiene una opinión negativa al respecto.

Cada vez más impaciente con las negociaciones en el Senado en momentos en que las encuestas revelan una caída en su popularidad, Obama pronunciará el 9 de septiembre un discurso en el que explicará con mayor precisión lo que considera que el Congreso debe incluir en el proyecto de ley sobre la salud, informó ayer David Axelrod, uno de los más importantes asesores del presidente.

Axelrod explicó que en su discurso Obama no ofrecerá nuevas propuestas, sino que será más concreto sobre sus principales prioridades.

"Estamos entrando ahora en una nueva fase", dijo ayer Axelrod. "Ha llegado el momento de sintetizar y de armonizar las distintas propuestas, ya que hemos llegado a la fase final de la partida", señaló.

"La historia juzgará si fue una buena idea o no permitir que el Congreso discuta sobre toda la gama de ideas -afirmó Axelrod-. El presidente está convencido de que es posible completar esta histórica reforma, tan importante para la vida de todos los ciudadanos estadounidenses."

La fecha sugiere que los demócratas han perdido las esperanzas de alcanzar un acuerdo bipartidario en la Comisión de Finanzas del Senado. La Casa Blanca les había dado plazo hasta el 15 de septiembre a los seis negociadores, pero el discurso de Obama tendrá lugar mucho antes de esa fecha límite.

El nuevo impulso de la Casa Blanca y sus aliados en el Congreso es una respuesta a la ofensiva política que durante todo agosto mantuvieron los conservadores en contra de la reforma, en particular en contra de la "opción pública", que permitiría que el gobierno compitiera con las aseguradoras privadas.

La aprobación del proyecto es crucial para el futuro político de Obama, que ha presentado la reforma del sistema de salud como la prioridad en política interna de su primer mandato. Obama no ha renunciado a su deseo de crear un seguro médico administrado por el gobierno, que compita con aseguradoras privadas, como una forma de reducir los costos en asistencia médica a los norteamericanos.

La denominada "opción pública" es apoyada por su base progresista, pero muchos legisladores tienen dudas respecto de si tal opción, resistida por los republicanos, podría ser aprobada en el Senado. Como consecuencia, Obama y sus asesores han puesto menor énfasis en la "opción pública" durante las últimas semanas.

A diferencia del resto de los países desarrollados, Estados Unidos no tiene un sistema universal de salud.

Agencias AFP, ANSA, EFE y Reuters

Una revelación complica a Palin

* ANCHORAGE (AP).- En una entrevista con la revista Vanity Fair , el padre del nieto de Sarah Palin, Levi Johnston, reveló ayer que la ex candidata republicana a la vicepresidencia propuso adoptar al niño para evitar que la gente supiera que su hija de 17 años estaba embarazada.

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