Se contraen por primera vez en cinco años todas las líneas de préstamos para individuos

No se registraba una situación similar en el país desde marzo de 2003. También caen fuerte los documentos, que representan más de la mitad del crédito destinado a empresas
Nadie se hubiera animado a anticipar, apenas un año atrás, que la contracción del crédito en el país llegaría al extremo de derrumbar a todas las líneas bancarias. La caída generalizada se empezó a notar solo en el final de 2008, y el pronóstico más fatalista, ahora, se hizo real: por primera vez en los últimos cinco años, en el sistema financiero local están cayendo simultáneamente todas las líneas de crédito destinadas para individuos. Y los documentos, que representan más de la mitad de los préstamos comerciales, también acompañan esa tendencia. La única excepción se percibe en los adelantos de cuenta corriente, destinados generalmente a inversiones de corto plazo en capital de trabajo, que crecen a esta altura a tasas prácticamente marginales.

El fenómeno empezó a darse este año con el retroceso de los créditos personales (perdieron $ 88 millones en las últimas dos semanas) y el derrumbe de los préstamos a titulares de tarjetas de crédito ($ 1.095 millones). En el caso de los plásticos, la baja superó el 8% en lo que va del año ($ 1.419 millones), por motivos de estacionalidad, pero también por la caída en la actividad y el temor a perder el empleo. “La caída de la generación se viene dando este año en los segmentos retail, de consumo y préstamos personales. La cuestión sigue pasando por un tema de incertidumbre en los individuos, que no saben si van a tener continuo su flujo de ingresos, y de las altas tasas actuales”, explicó el gerente de tesorería de una banco privado.

El stock de crédito en moneda local ya se contrajo en unos $ 1.848 millones en lo que va de 2009 (cerca de 1%). Existe un derrumbe significativo en las nuevas colocaciones. Según la consultora Finsoport, el otorgamiento de los préstamos prendarios cayó más de 20% desde octubre pasado; el de personales, más de 25%; y el de documentos, 9%. En los hipotecarios, a pesar de que las cifras del Banco Central muestran un estancamiento, los banqueros reconocen una fuerte caída: “El crecimiento marginal que muestran es probablemente por nuevos desembolsos de créditos acordados. En nuestro banco, nosotros estamos registrando una caída interanual de hasta el 80% de las colocaciones”, precisó el gerente de una entidad de primera línea.

La última vez que el sistema bancario había mostrado una caída generalizada en los préstamos para individuos fue en marzo de 2003, cuando el financiamiento con tarjetas de crédito tocó un mínimo de $ 2.000 millones. “Aquella vez, la caída se daba por el lado de la oferta, por un problema de liquidez; hoy está faltando demanda”, explicó un directivo

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