Contra todo pronóstico, los bonos argentinos fueron la mejor inversión de enero

El índice Merval ganó solo 0,8% en enero, impulsado por Petrobras, que trepó 14%. Los mercados desarrollados perdieron 7% y volvió a subir el oro más de 3%
Supieron estar en la “lista negra” de todos los inversores, tanto locales como internacionales. La manipulación de la inflación y las dudas sobre la capacidad de pago del país (más una seguidilla de desacertadas políticas que horrorizaron al mercado) los situaron en el peor de los mundos en materia de rendimientos durante dos años seguidos: en 2007 cayeron alrededor de 20% mientras que el año pasado se hundieron hasta 65%. Así, los afamados títulos públicos argentinos resucitaron en el primer mes de este 2009. Es más, no sólo eso. Supieron consagrarse como la mejor inversión de enero, y por lejos.

Si bien aún resta la rueda de hoy para que oficialmente cierre el calendario financiero de enero, la performance de los bonos es imbatible: se vieron subas de hasta 35% como el caso del PRE9, un instrumento en pesos que ajusta por CER y vence en 2014 (con un rendimiento actual del 45% más la inflación oficial). ¿Por qué subió tanto? La explicación no es demasiado original y le calza a la totalidad de los títulos públicos: se habían destruido el año pasado. En el caso del PRE9, llegó a perder casi la mitad de su valor en 2008. Otros casos “resonantes” podrían ser el del Bogar 18 (suba del 23%), el del Par en dólares (alza del 26,5%) y el del título de moda entre la gente de la city, el Bonar V (trepó 24%). Junto al Boden 12 son los más elegidos por los inversores que apuestan al cumplimiento de pagos del Gobierno, algo más plausible después de concretarse el primer tramo del canje de deuda.

Poca adrenalina

La importante suba de los títulos se dio en un contexto donde las ganancias para el resto de los activos fue mezquina. No sólo en la órbita local donde el Merval apenas subió 0,82%, sino también en los mercado desarrollados: en Europa se vieron bajas de hasta el 7% como también en Wall Street (por caso, el Dow Jones), una merma del 12% para la Bolsa de México y una ganancia del 5,7% para el Bovespa, que parece tímidamente haberse despertado.

Pero no todo está perdido para aquellos audaces que apostaron a la renta variable local. Como se estuvo observando durante todo el mes, si no fuera por la evolución positiva de Petrobras Brasil (que explica gran parte del volumen negociado en acciones), el índice Merval hubiera corrido con una peor suerte. La empresa brasileña ganó casi 14% durante enero, liderando el ránking de las más rendidoras del panel. Exceptuando compañías como ésta y Tenaris, dos extranjeras, se ve que el comportamiento del Merval Argentina (índice que tiene 100% riesgo local) cayó casi 2% en el mes. Conclusión: tener empresas como la brasileña y la de Paolo Rocca en el índice permitió que el Merval terminará levemente arriba. El resto, ni noticias.

Tampoco redituó nada positivo apostar a Fondos Comunes de Inversión. Según la estadística de The FundPro, lo más top tuvo un rendimiento de 1,30% (un fondo de deuda de corto plazo argentina). El resto, promedió subas excesivamente moderadas del 0,50%.

Quienes pensaron que comprar dólares era una fija, tampoco pudieron hacer una diferencia considerable: el billete verde en las casas de cambio trepó 3 centavos y ganó sólo el 0,86% durante enero, mostrando que –como quiere el titular del BCRA, Martín Redrado– las suba del tipo de cambio será muy gradual.

Como se dijo, en el mundo nadie pudo descorchar prácticamente nada. Es que el tan mentado rally de los mercados tuvo sus altibajos, que se pronunciaban con cada noticia negativa que venía desde la macro. Más países se decretaron en recesión y, después de todo como dijo Barack Obama, la salida de la crisis no será rápida. En ese contexto, el petróleo volvió a decepcionar y cayó 7,6% en el mes para terminar levemente por arriba de los u$s 40 el barril. La clásica inversión de refugio, como el oro, supo mantener su estatus y ganar 3,35%. Otro síntoma de que la crisis aún no terminó.

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