"Contra River me fue bien hasta en Chacarita".

BOCA: El técnico de Boca siempre pone el picante: alguna vez le recordó la última posición y ahora sacó chapa con sus triunfos. "Con River sólo cabe un resultado: ganar", dice.
"Vos sos el Papa, Carlos. Sos vos, Carlitos".

Aún en plena alegría de vestuario, en Mar Del Plata, un hincha quiso poner el título, con la efervescencia del primer triunfo del verano todavía en sus venas. Y Olé se negó, claro. Y sentenció que es el papá. Así.

Porque el tipo algo tiene, sí. Por algo mira, apunta y dispara: "Contra River me fue bien hasta en Chacarita", fue su dardo venenoso, lleno de ironía, en la tarde del lunes previo al domingo más importante del semestre. Ah, y por si fuera poco, se explayó: "Una vez, River venía de una gira después del Mundial 78 y nosotros estábamos muy complicados con el descenso. Me acuerdo que hicimos de local en la cancha de Boca y le ganamos 2 a 1 con dos goles míos. Y eso que había sido un desastre todo el partido. Una pelota se la robé a Perfumo y me fui mano a mano con el Pato (Fillol). En el otro me quedó un rebote en el área y la metí cruzada". Para entender las declaraciones de Ischia, pues, hay que entender su idiosincracia y hurgar en su archivo personal. Por eso, no sorprende. Si hasta el año pasado, en pleno campo de juego del Monumental, se había animado a chicanear con aquel "le ganamos al último", tras el cabezazo ganador de Viatri. Ahora, sereno en su tono de voz pero picante en sus palabras, se animó a calentar la previa. "Con River hay que ganar, no puede pasar otra cosa por la cabeza del técnico, jugadores e hinchas que salir a ganar. No valen explicaciones previas, posteriores, si te anularon un gol, el árbitro, si erramos siete goles o lo que sea. En otros partidos podés analizar rendimientos, superioridad.... Es un partido distinto y hay que ganarlo", afirmó en Un Buen Momento, por La Red.

El tipo algo tiene, sí. Por algo conquistó los dos superclásicos oficiales que disputó y se impuso en tres de los cuatro de verano. Y hasta se autoproclamó, en broma, "técnico de clásicos", cuando Olé le recordó sus triunfos en Vélez-Chicago, su interesante empate en Gimnasia-Estudiantes y hasta su victoria en Junior de Barranquilla vs Unión Magdalena. Sólo cayó una vez, como DT de Central, ante Newell's. "Los clásicos son partidos aparte", es su leit motiv habitual. Y también, claro, lleva su estadística como caballito de batalla. Es más, en enfrentamientos directos con River, tiene saldo positivo. Suma cuatro triunfos, tres empates y tres derrotas, entre sus pasos por Gimnasia, Vélez y Boca.

El tipo algo tiene, sí. En su primer Súper sentado en el banco de Boca (enero 08 en Mardel), se acercó especialmente a saludar a Simeone pese a la rivalidad de los equipos y le espetó, en medio de un abrazo fraternal, un "mirá adónde llegamos". Después, claro, el destino les separó los caminos. El Cholo abandonó un River en crisis y el Pelado festejó Navidad con un título bajo el brazo. Y a ese título arribó, justamente, por el envión que significó la victoria Monumental. "A un clásico jamás se llega con ventaja. El clásico pasado parecíamos los peores de la película y se decía que si no ganábamos, volábamos yo y un montón de jugadores por los problemas que había", recordó. Ahora, el panorama es similar en la tabla. A ocho puntos del líder (igual que en el Apertura con San Lorenzo como puntero), un triunfo el domingo aparece como la única chance de remontar y alcanzar a los de arriba.

El tipo algo tiene, sí. Por algo lo define como el partido "más lindo para jugar". Y asegura que "River es un equipo que siempre intenta ir a buscar, jugar, ganar. En mi época de futbolista, me gustaba jugar esa clase de partidos. Son completamente distintos".

El tipo algo tiene, sí. Por algo, no se le mueve ni un pelo (je) y dice: "A River no cabe otra que ganarle".

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