Contra lo que ordena la Justicia

Aunque la Justicia se lo ordenó dos veces, el gobierno macrista se niega a restituir en su puesto a un docente que trabajó doce años para el Ministerio de Educación con contratos temporarios y a quien este año no le renovaron el contrato por considerarlo un trabajador "transitorio".
Se trata de un caso testigo para los maestros que se desempeñan en las escuelas de la ciudad bajo esta modalidad de contratación, utilizada frecuentemente de manera ilegal con quienes cumplen funciones permanentes. De acuerdo con la Unión de Trabajadores de la Educación (UTE-Ctera), hay entre 2500 y 3000 docentes en esta situación.

La orden de reincorporar a Fabián Lefebvre en la Escuela de Capacitación Docente de la Ciudad de Buenos Aires fue dictada en dos instancias, por la jueza Patricia López Vergara (en abril) y por la Cámara de Apelaciones en lo Contencioso y Administrativo (la semana pasada); sin embargo, el Ministerio de Educación porteño se negó a cumplirlos. Lefebvre se presentó a trabajar acompañado incluso por un escribano, pero no lo dejaron ingresar.

Se trata de una pelea de fondo entre el sindicato y el ministerio, cuya importancia puede medirse con un dato. Por cada día de incumplimiento, el ministro Mariano Narodowski deberá pagar de su bolsillo 200 pesos de multa. El ministro lleva acumulados unos 180 días de incumplimiento, calculó la abogada del docente, Silvana Graciano.

Lefebvre recurrió a la Justicia cuando este año no le renovaron su contrato. Había trabajado desde 1997 de manera ininterrumpida en la Escuela de Capacitación, pero en marzo pasado, con el argumento de una reestructuración, lo dejaron sin empleo. "Es obvio que si trabajó doce años, su puesto no puede ser considerado ‘transitorio’", señaló Graciano.

Lefebvre trabaja en el Cepa, un organismo dedicado a la formación docente, donde le encargaron la creación de la página web del centro, su mantenimiento y todos los trabajos de publicidad y comunicación del Cepa con los docentes que toman sus cursos. En el fallo de Cámara, los jueces plantearon que las tareas que cumplía "no parecieran ser servicios de carácter transitorio o eventual". Apuntaron también que "las contrataciones ‘temporales’ prolongadas durante doce años exceden lo que se puede entender, razonablemente, como necesidades transitorias".

Comentá la nota