Continuarán multando a quienes se nieguen al control de alcoholemia

El secretario de Gobierno, Guiñazú, afirmó que la Municipalidad continuará multando a quienes se nieguen a realizarse el control de alcoholemia. Así dio respuesta en conferencia de prensa, a un fallo judicial que dice que la negativa no es delito.
Continuarán los controles de alcoholemia, como también multándose a quienes se nieguen a realizarse este test. Así lo dejó establecido el secretario de Gobierno de la Municipalidad de General Pueyrredon, Juan Guiñazú, al brindar ayer una conferencia de prensa, en respuesta a un reciente fallo de la Cámara Penal, que fue publicado el sábado por LA CAPITAL, en el que el Tribunal de la Sala 1, con el voto de los jueces Marcelo Riquert y Ricardo Favarotto, absolvió a un conductor que se negó a realizarse la prueba de alcoholemia, arguyendo que no se habían cumplido las normas de higiene correspondientes.

Los magistrados entendieron que tal negativa no constituye una infracción tipificada en el respectivo Código de Tránsito, y por lo tanto, nadie puede ser sancionado por cometerla.

Guiñazú se hallaba acompañado del director de Transporte y Tránsito, Juan José Arteaga; el subsecretario de Control, José María Lopetegui, y de los jueces de faltas, Fernando Mumare; Pedro López Martucci y José Luis Oteiza.

Comenzó diciendo que "ratificamos lo que venimos haciendo", en cuanto a los controles de alcoholemia. Y precisó que "se realizaron 11.800 test, de los que más de 2.500 dieron positivo. Esto indica que más del 20 por ciento de los conductores manejan tras haber ingerido alcohol".

Amparados por la Ley

"Esto nos pone en la responsabilidad -prosiguió- de seguir firmemente en la forma que venimos trabajando. Y esto es más allá del respeto que nos merecen los fallos judiciales (en relación con el de la Sala 1 de la Cámara Penal)".

Señaló como fundamento de esta ratificación, además de que sólo hubo un fallo adverso en esta materia, que "nos ampara el articulado correspondiente de la Ley Nacional de Seguridad Vial y la Ley de Tránsito de la Provincia de Buenos Aires, recientemente sancionada".

Refirió que ambos cuerpos normativos "tipifican como infracción la negativa del conductor a realizar el control de alcoholemia. Por eso nosotros seguiremos haciéndoles actas de infracción a quienes se nieguen. Y de igual modo, continuaremos secuestrándole su vehículo".

En cuanto a la modalidad de estos controles, Guiñazú puntualizó que "no los realizamos durante cualquier momento del día, sino en la madrugada, después de las 3.30, que son los momentos más duros de la ingesta de alcohol y en los que, según las estadísticas, se relacionan más beber alcohol en demasía con el exceso de velocidad y los accidentes de tránsito".

Por otra parte, Guiñazú dio a conocer que "hace pocos días hemos adquirido un nuevo aparato para realizar los controles de alcoholemia" Y agregó que "ya lo pusimos en funcionamiento este fin de semana y realizamos 70 secuestros de automotores".

Después, el titular de Gobierno puntualizó que "del total de 2.500 sanciones que aplicamos, sólo una -la que motivó esta reunión con la prensa- salió contraria a la Municipalidad. En todos los demás, los fallos de los jueces de faltas, que impusieron las multas, fueron confirmadas por los jueces correccionales de la Justicia Provincial. Esto resulta destacable".

La presunción del estado de ebriedad

En otra parte de la entrevista, al ser preguntado Guiñazú qué sucederá con la persona que se niegue a que le realicen la prueba de alcoholemia, amparándose en este fallo de la Cámara Penal, respondió que "éste es un fallo dictado en una causa puntual (y por lo tanto la decisión judicial sólo rige para ser cumplida en esa causa). Nosotros, avalados por la legislación nacional y provincial en la materia, a quien se niegue a la prueba de alcoholemia le vamos a secuestrar el vehículo y retener la licencia de conductor".

Sobre las supuestas desprolijidades cometidas en la confección de las actas de infracción, indicó que "no es aceptable que para hacer un control de alcoholemia deba existir un indicio o sospecha de que quien maneja va alcoholizado. Así, sólo podríamos hacérsela a los que manejen en zig zag. Además, acordamos con los jueces de faltas el modelo de un acta que reúne los requisitos legales para ser sancionado".

Y con relación a la presunción, agregó que "la ley presume que la persona que se niega a un control de alcoholemia se encuentra en estado de ebriedad".

Sobre el planteo de falta de higiene expuesto por la persona que fue absuelta por la Cámara Penal, tras ser sancionada por negarse al control, respondió que "fue un justificante de parte de la persona. Así fundamentó su negativa. Pero en todos los casos, quien hace el control no entrega la pipeta al controlado, sino que se la dentro de un nylon cerrado, y es el conductor quien la retira de allí y la coloca en el instrumento correspondiente para hacer el respectivo test".

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