Continúan los reclamos por graves problemas edilicios

Mientras ayer el gobernador Hermes Binner, la ministra de Educación Elida Rasino y el intendente Miguel Lifschitz inauguraban el ciclo lectivo en una escuela de La Paz al 3000, otras instituciones iniciaban las clases con techos rotos, aulas sin vidrios y baños clausurados.
Una muestra de ello fue la Escuela Nº 1.257 del barrio Las Flores, donde asisten 500 chicos. "Comenzamos sin los vidrios que nos habían prometido traer, en medio de un yuyal donde encontramos víboras", describió la directora Nelvis Mancilla.

El establecimiento está reclamando desde hace más de un año al Fondo de Asistencia Educativa (FAE) que arreglen las goteras de los techos y consigan una heladera para el comedor escolar que funciona durante todo el año, entre otras necesidades. Pero ninguno de los reclamos tuvo respuesta.

Otra de las escuelas afectadas es la Nº 299, de José Ingenieros 8663. Allí están clausurados los baños, sólo hay uno para el personal. No hay bebederos, los cielos rasos están rajados y faltan cerraduras. Sin embargo, las clases empezaron con "normalidad" dijeron irónicamente las maestras.

"También las escuelas 1.210 y 1.357 tienen problemas en los techos y en los baños. En la última funcionaban con baños químicos hasta el año pasado", puntualizó Daniel Cousello desde el gremio de Amsafé.

Especial

La Escuela Especial 2.130 seguirá funcionando en seis aulas de la Escuela 824 República del Uruguay, de Salvat 1150. Esos salones iban a ser ocupados por el secundario, pero luego de un reclamo de los padres de los chicos especiales, se decidió reubicar en el club Banco Nación a los estudiantes del nivel medio.

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