Continúan analizando el sistema de pago del boleto de micro

Por una demora en la remisión de la ordenanza aprobada el 9 de este mes, el Ejecutivo tiene plazo hasta el 2 de noviembre para dejar que se promulgue o para vetar la instalación de tarjetas por aproximación.
Concejales, empresarios y funcionarios municipales mantienen sus posiciones con respecto al controversial cambio del sistema de pago del boleto de colectivos y nada indica que mañana, cuando vuelvan a reunirse para tratar el tema, vaya a haber avances significativos en el asunto.

De todos modos quedan otras dos semanas antes de que el intendente decida si vetará la ordenanza que impuso el sistema de tarjetas por aproximación como nuevo sistema de pago del boleto de colectivos o si dejará que se promulgue, aunque esta última alternativa parece la más improbable. A pesar de que la ordenanza fue aprobada el viernes previo al fin de semana largo, hasta siete días después no fue remitida al Ejecutivo -por el feriado del 12 de octubre más un accidente que afectó el sistema administrativo en el HCD-, por lo que el plazo para que entre en vigencia se corrió hasta el lunes 2 de noviembre.

Tras la reunión de acercamiento de la semana pasada, en la que cada parte ratificó sus posiciones, las expectativas de llegar a un acuerdo mañana no son demasiadas.

Es obvio que el Ejecutivo no está de acuerdo con el contenido de la ordenanza que hace casi dos semanas aprobó el Concejo Deliberante, con el voto favorable de la UCR, más Leticia González (Alternativa Social), Guillermo Schutrumpf (GEN), Calos Katz, (Consenso Local), Verónica Beresiarte y Carlos Filippini (FpV) y dos integrantes del Frente Popular y Nacional Marplatense, Viviana Roca y Juan Carlos Cordeu.

Desde el oficialismo vienen encargándose de aclarar que no están en contra de que las tarjetas por aproximación reemplacen a las tarjetas magnéticas actuales.

Pero a renglón seguido reiteran que como la ordenanza no establece de qué manera se financiará el cambio de sistema, abre la puerta para que los empresarios reclamen un 21,7% de suba del boleto; además, el texto fija plazos a los que el gobierno no quiere someterse y choca contra un dato de la realidad: los transportistas aún esperan que se les dé vía libre para instalar máquinas monederas.

Este último es un dato relevante pues en el Ejecutivo no están en desacuerdo con esa posibilidad, sólo que prefieren que el tema madure por sí mismo para avanzar.

La solución ideal para buena parte del gobierno local sería permitir que existiera un sistema "mixto" en el que las monederas convivan con las tarjetas por aproximación, regresando a un sistema dual que dejó de existir cuando la UTA salió a reclamar con fuerza que los choferes dejaran de manejar dinero en los micros, por razones de seguridad.

La decisión de la oposición de imponer ahora el proyecto de las tarjetas por aproximación, estableciendo un plazo de 90 días para implementarla, vino a alterar las proyecciones de la gestión de Gustavo Pulti, que pretendía manejar sus propios tiempos para resolver cómo y cuándo se dejarían de utilizar las tarjetas magnéticas en el servicio transporte marplatense.

De una a otra reunión

Si bien quienes participaron de la primera reunión para analizar la reglamentación de la controvertida ordenanza acordaron no dar demasiada información al respecto para no entorpecer posibles vías de consenso, hubo algunos trascendidos.

Ya se dijo que cada uno de los que asistió planteó su postura ya conocida: los concejales que aprobaron las tarjetas por aproximación defendieron la ordenanza, los empresarios pidieron asegurar un financiamiento para su implementación reclamando que también se los autorice a utilizar monederas y el Ejecutivo manifestó que tal como están dadas las cosas, será muy difícil evitar que Pulti haga valer su derecho a veto.

Ante ese resultado, ayer algunos concejales se cuestionaban sobre la conveniencia de volver a verse las caras mañana. Advirtieron que nadie está en condiciones de convencer al otro de nada y que las cosas podrían seguir así hasta el 2 de noviembre. El nuevo encuentro volvería a ser en las oficinas de la Secretaría de Gobierno, con concejales de la oposición (a pesar de que formalmente se los convoca como integrantes de la comisión de Transporte) y la cámara que nuclea a los transportistas, Ametap. Se espera que, tal como sucedió la semana pasada, de la reunión también participarán dirigentes de la Unión Tranviarios Automotor (UTA).

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