Continúa la puja política para aprobar la reforma del código de edificación en Capital.

Luego de que la sesión del Concejo Deliberante para tratar la reforma del Código de Edificación de Capital se suspendiera el miércoles pasado por la falta de quórum, los ediles capitalinos siguen sin llegar a un acuedo por cuestiones técnicasy también políticas.
Luego de que la sesión del Concejo Deliberante para tratar la reforma del Código de Edificación de Capital se suspendiera el miércoles pasado por la falta de quórum, los ediles capitalinos siguen sin llegar a un acuedo por cuestiones técnicasy también políticas.

La modificación, propuesta por el municipio, se plantea luego de un año de trabajo a cargo de la directora de Planificación Urbanística de Capital, Silvana Braganini. De esa investigación, según la comuna, surgió la necesidad de "reflexionar una ciudad a cincuenta años".

"El proyecto lo hicimos en combinación con aportes técnicos del Colegio de Arquitectos, el Cricyt y la Cámara Inmobiliaria, y de esto hemos detectado que 18 por ciento de la población capitalina ha emigrado hacia otros departamentos de la provincia. En tanto, resulta necesario densificar la ciudad, atrayendo a la gente hacia este sector de la provincia, es decir oyendo las demandas sociales ", manifestó Braganini quien además explicó que la única forma de evitar esta emigración es construyendo edicificos en altura que brinden servicios seductores tales como gimnasios, canchas o club house.

Ahora bien, lo que el municipio propone es reformar el código vigente para que puedan efectuarse terrenos en altura pero por una vía legal ya que hasta el momento las torres modernas que decoran las calles céntricas de Mendoza se vienen haciendo, desde 2005, por medio de expeciones arbitarias.

Sin quorum. El problema comenzó el martes 7 cuando el expediente ingresó al Consejo para su tratamiento, ya que sólo asistieron 5 concejales, por lo que directamente se canceló la sesión por falta de quorum. "Habíamos acordado que nos ibamos a tomar una semana más para agregar modificaciones a la reforma, por eso se canceló la sesión", confesó el presidente del Consejo, Guillermo Yazlli.

La realidad es que hasta el día de hoy, no ha habido acuerdo entre los ediles partidarios para reformar la ordenanza. Es que los consejales de la oposición, es decir del Ari, del PJ, del PD y del PRO han pedido que se extienda el período de tratamiento para un mejor análisis de las modificaciones propuestas. "Hemos pedido que el debate se extienda por lo menos un mes más. Si el oficialismo no acepta no vamos a acompañar al proyecto, reclamó, Gustavo Amstutz (PJ). Por su parte, el consejal demócrata, Luis Duarte, se sumó al petitorio pero esta vez cuestionando la "improvisación con la que se ha manejado la situación".

El artículo de la discordia. No obstante, el eje de las discusiones está dado por uno de los artículos que contempla el código en vigencia y que determina la creación de una comisión especial, integrada por cinco técnicos y dos concejales del oficialismo, para autorizar los proyectos que se desarrollen en terrenos mayores a 2.500 metros. "Este artículo es antidemocrático ya que la aprobación de la construcción en este tipo de terrenos debería pasar por el Consejo deliberante y no sólo por la óptica del oficialismo" dijo Pablo Priore (PRO) quien a su vez calificó al intendente Víctor Fayad de autoritario y de Kirchnerista en referencia al estilo "poco tolerante" que el dirigente muestra con las propuestas de la oposición.

"Este artículo permite que los amigos inmobiliarios de Fayad que quieran construir en terrenos de más de 2500 metros, hagan lo que quieran y pasen por encima las condiciones de edificación", lanzó, con enojo, Duarte.

El impacto ambiental. Otra de las temáticas que no encuentra punto de acuerdo entre los ediles es el efecto que puede generar la realización de edificios en altura tales como los que ya se pueden observar en calles como Vicente gil y Lamadrid. Para Duarte, "el levantamiento de torres altas en la ciudad no sólo propician la tala de árboles sino que obligan a la gente que quiere tener su casa con patio o jardines a irse de la ciudad"

"Me sorprende la caradurez y la ignorancia que tienen consejales como Priore o Duarte a la hora de criticar un proyecto que desconocen ya que nunca asistieron a las reuniones que se hicieron para explicar el nuevo plan de desarrollo y ordenanza municipal", respondió Braganini quien además explicó que existe una ley de arboleda pública que prohibe la tala por lo que "resulta imposible que se deforeste para construir edificios".

Sin fecha de debate. Los desacuerdos en el Consejo han generado dudas sobre cúando volverá a tratarse la modificación del código de construcciones puesto que mientras que Yazlli sostiene que se hará dentro de una semana, concejales de la oposición, como Amstutz, confían en que se extenderá por un mes más.

En definitiva, entre dichos, críticas y acusaciones, todavía no se logra acordar cómo serán las edificaciones que la ciudad de Mendoza tendrá de acá a cincuenta años.

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