Contessi formuló serios reclamos para desarrollar la industria naval

Si bien destacó el difícil momento por el que atraviesa el sector, Federico Contessi destacó algunos signos que alientan un moderado optimismo, entre ellos la creación de una Dirección de Industria Naval.

Poco antes del bautismo y botadura del barco "Virgen del Milagro", el Nº 112 construido por el Astillero Naval Federico Contessi, su titular se refirió a la visita que el gobernador Daniel Scioli hizo el viernes último al Club Náutico, en el transcurso de la cual extendió a esa entidad por 50 años la cesión gratuita de las tierras que ocupa.

El empresario dijo: "Como marplatenses consideramos que fue un hecho trascendente y un acto de estricta justicia conceder ese derecho a una institución sin fines de lucro que desde 1925 desarrolla una función social fomentando distintas disciplinas deportivas entre jóvenes y adultos y que ha permitido el acceso al mar tanto a los marplatenses como a quienes nos visitan".

"Estamos seguros -agregó- que eso marcará un punto de inflexión en la historia del apreciado Club Náutico y que le espera un futuro de grandeza; cuando se es justo y se dan condiciones adecuadas, las inversiones aparecen. Qué distinto sería el aspecto de nuestra estación marítima si muchos años atrás se hubiesen dado esas mismas condiciones para que la inversión privada se desarrollara, premiándose a quienes más hacían".

Dijo luego que "si bien reconocemos que nuestra situación como empresa privada es muy distinta por lo que nunca pretenderíamos el mismo tratamiento que una entidad sin fines de lucro, creemos que por derecho, historia e inversiones realizadas, merecemos al menos condiciones que nos permitan la ansiada seguridad jurídica, equidad contributiva con empresas colegas y plazos adecuados para desarrollar nuestra industria".

Esperanza y optimismo

En su mensaje, Contessi afirmó que "enterados de que el gobernador de la provincia encargó una nueva ley de puertos, estamos muy esperanzados en que ese instrumento nos permitirá superar la actual situación que nos tiene desde hace 13 años con el contrato de uso de suelo vencido; esperamos también que esta nueva ley destierre definitivamente el nefasto concepto que introdujeron otras administraciones a raíz del cual quien más invierte más debe pagar en concepto de canon al momento de su renovación".

Dijo luego que "para levantarnos cada día y seguir trabajando, invirtiendo, financiando y creyendo, debemos tener algún tipo de optimismo intrínseco que nos impulsa y que hoy depositamos en los anuncios hechos recientemente por el ministro de Planificación Federal cuando anticipó la creación de una Dirección de Industria Naval que dependerá de la Subsecretaría de Puertos y Vías Navegables. También depositamos nuestro optimismo en proyectos para la Hidrovía, en el marco de acuerdos trinacionales entre Venezuela, Paraguay y la Argentina que, de concretarse, darán trabajo a toda la industria naval. Obviamente, anhelamos el aumento de precios internacionales para los productos pesqueros que exporta la Argentina, lo que permitiría recuperar una rentabilidad que hoy está totalmente ausente; en un plano más vernáculo, queremos también ser optimistas ante la posible sanción de una nueva ley provincial de puertos, que nos permita superar problemas de vieja data", señaló.

Otras consideraciones

Más adelante, luego de expresar que "mantener los estandartes de la industria naval en la Argentina se asemeja mucho a un milagro", admitió que "afortunadamente hubo también períodos con coyunturas favorables, que intentaron hacernos olvidar los tragos amargos; pero cuando nos sacude una crisis como la actual nos acordamos de las carencias crónicas que vive nuestro sector y que siguen sin resolverse como la falta de financiamiento, la ausencia de normativas, la inseguridad jurídica y la competencia desleal", se quejó.

Al hacer referencia al nombre de la embarcación que fue botada en la víspera ("Virgen del Milagro"), tras señalar que "las dos últimas botaduras estuvieron signadas por el gran esfuerzo económico y financiero que debió hacer el astillero" afirmó que "112 barcos botados no son un milagro sino la consecuencia del trabajo, de la capacidad para superar obstáculos y del reconocimiento de nuestros clientes; no obstante, cuando analizamos las vicisitudes de cada uno de ellos, muchas veces tenemos la tentación de catalogarlo como tal".

Posteriormente señaló que "sabemos que no es un milagro renovar la confianza en la pesca y en su gente, apostando a un nuevo proyecto asociativo, pero en épocas de crisis es, al menos, algo muy poco común".-

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