La contención oficial a los piqueteros se debilita

Movimientos de desempleados que estaban cerca del oficialismo plantean sus diferencias; los duros, ratifican sus críticas al Gobierno.
“Te quiero, no te quiero”. Como deshojando margaritas, la relación que el Gobierno provincial plantea a los movimientos piqueteros que actúan en Tucumán fluctúa del amor al odio. A su vez, los distintos grupos piqueteros no tienen un discurso unificado ni se posicionan a una misma distancia del Ejecutivo.

Daría la sensación de que estaríamos viviendo un déjà vu. La historia es similar a la de los días previos a la crisis de 2001. Desocupación creciente, inflación, incertidumbre y pobreza era la composición tóxica que se respiraba por entonces. Y fueron los piqueteros los que se rebelaron con la voz más fuerte.

El ex presidente Néstor Kirchner -en la Nación- y el gobernador, José Alperovich -en nuestra provincia-, los escucharon, se mostraron comprensivos y los atendieron. Algunos de estos grupos se convirtieron en una columna donde se apoyó el poder. Sin embargo, lo hecho hasta ahora parecería no ser suficiente. Algunos de los movimientos que creyeron en la oferta se fueron desilusionando, a partir del devenir de las realidades nacional y provincial. Otros, que jamás creyeron en las promesas, reafirman su oposición, arengados por los golpes de la crisis global.

Incluso aquellos que se habían incorporado al Gobierno, ocupando cargos políticos o electivos, como Barrios de Pie, del movimiento Libres del Sur, comienzan a mostrar quiebres con el oficialismo. Se escuchan, incluso, algunas denuncias. Se quejan de que cuando se los necesitaba, abundaban los planes y la atención de comedores barriales. Hoy sienten que reviven la marginalidad de la crisis de hace ocho años. Muchos de los grupos afirman que el Gobierno desea ayudarlos en la medida en que ellos, a su vez, manifiesten también su voluntad de apoyo al poder.

Carolina Nacher, directora de Políticas Alimentarias, aclaró que desde su oficina no entregan subsidios económicos sino módulos alimentarios. Entre los movimientos piqueteros que son asistidos por esta área del Ejecutivo figuran Barrios de Pie, la Corriente Clasista y Combativa, el Movimiento Independiente de Jubilados y Desocupados (MIJD), el Teresa Vive, Sitracon, Asambleas Barriales y el Polo Obrero. “Se distribuye entre estos 3.000 módulos alimentarios mensuales. Cada organización debe presentar el listado de beneficiarios. El Ministerio cruza la información para ir incorporándolos, paulatinamente, al plan alimentario Familias Críticas”, afirmó la funcionaria. Agregó, además, que de los comedores que se financian, cinco son administrados por Barrios de Pie y dos por el Polo Obrero.

Barrios de pie: “Sin medidas, habrá conflictos”

Barrios de Pie es la organización piquetera del movimiento Libres del Sur. Según el renunciante secretario de Atención de Urgencias Sociales y Emergencias Climáticas, Federico Masso, recibe ayuda de la Provincia. “Tenemos 5.000 afiliados, de los cuales el 35% o el 40% recibe planes de $ 500 o de $ 800”, explicó. En los barrios atienden comedores y merenderos. “Vienen 5.900 chicos por día; del PE recibimos mercadería, no dinero”, dijo. Masso aclaró que la estrategia para el año electoral dependerá de lo que haga el frente oficialista. “Decidimos presentar candidatos propios. Si el Frente para la Victoria nos incluye, los acompañaremos; si no, iremos por fuera”, admitió. En ese caso, los postulantes serán Masso y el legislador Héctor Romano, que dejaría su banca a Susana Montaldo. “Queremos que lo que conseguimos no se esfume; pero si el Gobierno nacional no toma medidas contra la crisis, habrá conflicto social”, pronosticó.

CCC: “Se agravó todo por bajos salarios”

Vicente Ruiz es uno de los máximos referentes de la Corriente Clasista y Combativa (CCC). Aunque admitió que reciben del Gobierno provincial 500 planes de $ 150 cada uno y $ 100.000 por mes, explicó que esa cifra se divide entre 800 integrantes de la agrupación. “La crisis se siente desde 2008. La situación se agravó por los bajos salarios, por las subas tarifarias; y empeoró porque las cosechas de arándano, de frutilla y de limón fueron muy cortas”, aclaró. Ruiz dijo que otros 3.500 afiliados no reciben ninguna ayuda social. “Tenemos dos merenderos y abriremos dos más. Se sostienen con la ayuda de la gente y de comerciantes que donan yerba y harina”, contó. El piquetero no tiene expectativas en la elección. “No nos identificamos con ningún partido, ni creemos que en el año electoral se consiga nada. En estos tiempos, lo que se da es temporal y nosotros exigimos soluciones de fondo”, reclamó.

Polo Obrero: “Los mismos síntomas de 2001”

“Se están sintiendo los mismos síntomas previos a la crisis de 2001. La situación social empeora, la desocupación aumenta y las tarifas suben. Esto determinará el resurgimiento del movimiento piquetero”, aseveró Martín Correa, uno de los principales dirigentes del Polo Obrero (PO). Correa dijo que el PO no cuenta con ayuda del Gobierno. “Los 400 planes que tenemos son los de 2003; y, desde 2004, recibimos esporádicamente módulos alimentarios; en época electoral, la entrega es nula”, contó. Según dijo, administran dos comedores, pero la partida con la que funcionan ($ 1,20 por niño) está congelada desde 2004. “El Gobierno sólo ayuda a las organizaciones dispuestas a cumplir sus designios. En 2008 cerró dos comedores”, acusó. Correa no tiene dudas sobre los comicios: “los que se destacan en las luchas que lleva adelante el Polo integran la lista del Partido Obrero, pero aún no hay nombres”.

MIJD: “Nos quitaron los subsidios”

Javier Sánchez lidera el núcleo local del Movimiento Independiente de Jubilados y Desocupados (MIJD), cuyo máximo referente es Raúl Castells. “Algunos de nuestros militantes reciben ayudas que rondan los $ 150, pero por la solidaridad que nos une, se reparten entre todos. Tenemos muchos gastos para mantener nuestros hogares y con esto no alcanza. Por no ser oficialistas nos quitaron los subsidios y, encima, nos deben el dinero de las elecciones de 2007”, afirmó Sánchez. El sur tucumano es la zona fuerte del MIJD; Famaillá, La Cocha, Concepción, principalmente. El dirigente no descarta diálogos con vista a las elecciones de octubre. “Si bien no nos identificamos con ningún partido, nos sentaríamos con cualquiera que defienda los intereses de nuestros afiliados. El límite es el oficialismo y el bussismo. La Coalición Cívica y los socialistas son buenas opciones. Pero decidimos llevar candidatos propios”, dijo.

Mov. Teresa Vive: “La desocupación y la miseria crecen”

Desde el Movimiento Teresa Vive, Claudio Burgos fue tajante: “nos quitaron la poca ayuda estatal para dársela a las organizaciones que fueron cooptadas por el Gobierno y a los punteros”. Por ese motivo, el dirigente resalta la militancia de los 300 afiliados a la fuerza. “Nos mantenemos en base al aporte de los compañeros, a la autogestión, con acciones de oposición al modelo de hambre de estos gobiernos y por el trabajo genuino”, afirmó. Burgos advirtió que las causas que motivaron el surgimiento y el desarrollo de los piqueteros siguen vigentes. “La desocupación y la miseria crecen. Las empresas no tomaron el personal que solían contratar en esta época; hay una profunda recesión producto del modelo capitalista”, dijo. El grupo promueve la unidad en la elección de octubre: “los trabajadores del campo y de la ciudad, los piqueteros y los jubilados deben unirse en torno de un programa alternativo al capitalismo”.

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