La contaminación y sus posibles consecuencias en la salud

La Asociación de Lucha Contra el Cáncer denuncia desde hace años el aumento de casos oncológicos en la localidad. También habla de problemas respiratorios y dermatológicos. A pesar de los reclamos, aún es una promesa la realización de un estudio de salud a los pobladores de Jáuregui.
La posible conexión entre la contaminación y diversos problemas de salud es, sin duda, el aspecto que más preocupa a los vecinos de Jáuregui. También resulta uno de los puntos menos atendidos por las autoridades estatales. Las organizaciones ambientalistas consideran que esa despreocupación sanitaria encubre, en realidad, una estrategia para evitar que a través de un estudio de salud se desnude el verdadero impacto que genera la problemática ambiental en la población.

Lo cierto es que desde hace varios años, la Asociación de Lucha Contra el Cáncer (ALUCEC) denuncia el incremento de casos oncológicos en la localidad. Esta afirmación surge, por un lado, del trabajo diario que lleva a cabo la entidad, mediante el cual se evidencia un aumento en el número de personas atendidas.

Pero además, entre el 2000 y el 2006 ALUCEC elaboró un registro de vecinos fallecidos por cáncer. Durante esos años, en casi todas las oportunidades las defunciones relacionadas con esa patología superaron la media nacional, estipulada en un 18%.

Para llevar a cabo cada uno de esos trabajos, los integrantes de la institución recurrieron al registro de fallecidos confeccionado por la Cooperativa Eléctrica, y del total de muertes ocurridas en la localidad, incluido el barrio Loreto, identificaron las relacionadas con cánceres.

Las mediciones nunca fueron bien vistas por el gobierno del entonces intendente Miguel Prince. Por el contrario, el municipio desestimó los datos que arrojaron por considerar que no tenían rigor estadístico.

Las cifras correspondientes al 2006, que fueron difundidas a través de los medios periodísticos a mediados del año siguiente, terminaron de colmar la paciencia de la gestión princista. Lejos de preocuparse por el porcentaje registrado, cercano al 38%, funcionarios del área de Salud se quejaron ante la Liga Argentina de Lucha Contra el Cáncer (LALCEC) por el trabajo que venía efectuando ALUCEC. Desde ese momento, fue imposible para los vecinos acceder al listado de fallecidos de la Cooperativa Eléctrica.

En el 2000, primer año de registro, de 36 personas fallecidas en Jáuregui, siete obedecieron a problemas oncológicos, suma que significó el 19,47%. Un año después, de 35 defunciones, 18 fueron por cáncer, es decir, el 51,43%. En 2002, el porcentaje de las personas que perdieron su vida por esa causa fue del 16,66%. En 2005, en tanto, el registro efectuado por ALUCEC arrojó un porcentaje del 30,76%, otra vez muy por encima de la media nacional.

En base a estos datos, las entidades ambientalistas elaboraron el denominado "mapa de la muerte", que consistió en tomar el plano de la localidad y marcar con puntos los distintos casos de cáncer registrados en un determinado período.

Además, las organizaciones vecinales que luchan contra la contaminación también indican la proliferación de problemas respiratorios y dermatológicos, especialmente en chicos y jóvenes. Y existen registros de vecinos afectados por metales pesados en sangre. Sin embargo, y a pesar de los reiterados reclamos, nunca se realizó un estudio de salud capaz de determinar qué relación existe entre esas enfermedades y los elementos contaminantes depositados en el suelo, el agua y el aire.

PREVENIR Y CURAR

Inicialmente conocida como la filial local de la Liga Argentina de Lucha Contra el Cáncer, ALUCEC "Padre De Marco" fue fundada en 1972. Desde ese entonces brinda asistencia y contención a las personas afectadas por problemas oncológicos. A mediados de la década pasada se sumó a la lucha contra la contaminación desde una triple tarea: denunciar, trabajar en la prevención y asistir a las personas afectadas.

En diálogo con EL CIVISMO, la actual vicepresidenta de la entidad, Emilce Tortelli, habló del flagelo que golpea a la localidad. También destacó que muchos ex trabajadores de Curtarsa han sido asistidos por la institución.

-¿Cuál es el trabajo de ALUCEC?

-Nosotros tenemos nuestra sede propia. A partir de 2002 tuvimos que conformarnos como asociación. Esto significó contar con nuestra propia personería jurídica. Pero seguimos haciendo la misma obra.

Acá llegan los pacientes o los familiares de los pacientes a comunicarnos las necesidades que tienen. Tenemos pacientes indigentes, que no tienen nada de nada, y nosotros trabajamos con el Hospital. Nuestros pacientes están bien atendidos allí. También hay posibilidades de trabajar con hospitales exclusivamente oncológicos. A los familiares de los pacientes les ponemos la oreja, como se dice. Lo que no tenemos es un banco de drogas.

-¿Cómo se trabaja, desde el punto de vista humano, con una persona enferma de cáncer?

-Es medio difícil aceptar la enfermedad. Lo que hacemos es tratar de acompañarlos para que la situación sea más llevadera. Hay que resaltar que el cáncer tomado a tiempo se cura. Es una enfermedad crónica como puede ser la diabetes, pero si se la detecta a tiempo puede ser controlada. Por eso tratamos de hacer prevención. Esto incluye charlas en las escuelas o encuentros con profesionales que hablen sobre prevención.

-¿De qué manera la entidad comenzó a comprometerse con la problemática ambiental?

-Todo este tema nació por el agua. El Rotary fue la primera institución en iniciar esto. En ese momento creíamos que nada más era el agua. Después empezamos a darnos cuenta que también tenía que ver con todo esto el aire que respirábamos y el ambiente en general. A medida que la empresa fue creciendo, llamativamente, empezaron a haber cada vez más pacientes con casos de cáncer. Me enfoco mucho en el cáncer porque estoy en esta asociación, pero podemos hablar de gente con alergias, nenes con problemas de piel.

Uno no puede decir que todos los casos de cáncer tienen que ver con la contaminación, pero te puedo asegurar que un gran porcentaje sí. No hay que olvidarse que la empresa se relocalizó dentro de su propio predio. De curtir 300 cueros pasó a contar con una capacidad instalada de 9.000 cueros diarios.

-¿Qué repercusiones tuvieron los diferentes informes elaborados por ustedes sobre el aumento de los casos de cáncer?

-A nivel político siempre molestó. Hace tres años que no podemos acceder a los registros de defunciones. Nosotros teníamos los registros de los fallecidos en el año, un material que nos entregaba la Cooperativa Eléctrica. Nosotros sólo tomábamos a Jáuregui y el barrio Loreto. La media nacional es del 18%, y llegamos a tener porcentajes cercanos al 50%. Muchas personas de esas fallecidas habían pasado por nuestra asociación, otras no. Cuando teníamos dudas consultábamos con la familia de la persona fallecida.

Así sacábamos las estadísticas. Para el gobierno de turno esas estadísticas no servían. Pero la gente se murió. Lo hicimos durante muchos años, a partir del 2007 no pudimos conseguir más la lista de los fallecidos. Incluso teníamos hasta la lista de los pacientes enfermos de cáncer crónicos, una lista muy larga. Nunca se hizo un estudio de salud a toda la comunidad. Tampoco se estudió el tema del suelo, del aire y del agua. Por eso estamos igual que hace muchos años. En cuanto a la contaminación creo que cada vez estamos peor. Esto es silencioso y prolongado.

-¿Hubo alguna modificación a partir del cambio de gobierno a nivel municipal?

-La intendenta siempre aceptó que en Jáuregui hay contaminación. Sé que hacen controles a la empresa, pero las multas que les han cobrado son una risa para la empresa.

Este gobierno acepta que hay contaminación, mientras que la gestión anterior ponía en duda esto y nos decía alarmistas. En lo demás sigue todo igual.

-¿Han recibido consultas de ex trabajadores de la empresa con problemas oncológicos?

-Hemos tenido trabajadores que fueron internados en el Hospital de Clínicas. Pacientes que lamentablemente han fallecidos. Son ex empleados de la empresa que en algunos casos han tenido accidentes dentro de la empresa. Ex empleados que actualmente están con serios problemas de salud. Eso te da impotencia. Pero no estamos dispuestos a bajar los brazos, porque tenemos que dejarles un futuro mejor a las nuevas generaciones.

Investigación periodística: Nicolás Grande – Horacio Papaleo.

Indicio farmacológico

A pedido de la entonces filial local de la Liga Argentina de Lucha Contra el Cáncer (LALCEC), el responsable de una farmacia ubicada en el radio de influencia de la localidad de Jáuregui envió a la entidad un breve informe donde se detallaba el incremento en la venta de medicamentos relacionados con tratamientos dermatológicos, oftalmológicos, oncológicos y respiratorios.

El trabajo está fechado en junio de 2000, y consiste en una comparación entre los períodos 1998-1999 y 1999-2000. Antes de detallar los datos de esa estadística interna, el profesional farmacéutico aclaraba que "los comentarios aquí citados no se pueden tomar como parámetros absolutos de referencia, debido a que existe un estudio de la Organización Mundial de la Salud (OMS) que indica que un 40% de las personas no puede acceder al medicamento por la situación social que está azotando a nuestros países sudamericanos".

A continuación, se detallaba que en lo referente a los problemas dermatológicos, "según datos estadísticos de venta de productos de dichas enfermedades, éstas se han visto incrementadas en un 38%". En este sentido, se especificaban tres patologías: dermatitis alérgicas, dermatitis bacterianas y dermatitis seborreicas.

En cuanto a inconvenientes oftalmológicos, en ese período de referencia (98-99 y 99-00), "el incremento ha sido del orden del 12%, debido a las siguientes enfermedades: conjuntivitis, conjuntivitis alérgicas, alergias, conjuntivitis virales y bacterianas, dolor ocular y sequedad ocular".

También se indicaba que el incremento de sustancias farmacológicas para patologías relacionadas con asma y alergias de todo tipo fue del 38,6%. Al respecto, entre los cuadros clínicos se hacía mención a rinitis, rinitis alérgicas, asma y bronquitis.

Por último, también se hablaba de enfermedades oncológicas, con una suba en las ventas de medicamentos del 10%, especialmente como consecuencia de cuadros como cáncer de próstata y cáncer de mama.

Plomo en sangre

Tiene 65 años y desde hace algunos meses lo desvela una preocupación central: un análisis determinó que está contaminado con plomo.

Todo comenzó cuando, como consecuencia de problemas en la motricidad fina, decidió realizarse un electromiograma. Por vivir en un ambiente contaminado según el profesional médico que lo atendió, también se sometió al estudio que reveló la existencia de 33,7 mg. de plomo en sangre.

Se trata de un metal pesado que se introduce a diario en forma de pequeñas cantidades que pasan a acumularse hasta alcanzar niveles tóxicos. En los adultos se manifiesta relativamente pronto, con dolor abdominal y fatiga.

En lactantes y niños, concentraciones bajas de plomo pueden producir un deterioro importante en el desarrollo mental, antes incluso de que aparezcan los signos de intoxicación.

Si bien Curtarsa siempre negó la utilización de plomo, los estudios efectuados por Greenpeace en los efluentes líquidos de la empresa detectaron una presencia elevada de ese metal.

El vecino que pidió reserva de su nombre continúa con diferentes análisis para determinar la gravedad del caso. Sin embargo, uno de los tantos médicos que consultó en el último tiempo le deslizó la posibilidad de tener que mudarse: "Si la fuente de contaminación es Jáuregui, no me queda otra que irme".

Cáncer y contaminación

Rosa pudo dejar atrás un mal trago. Esta octogenaria vecina fue operada en el 2000 de un cáncer de estómago: "Comencé a sentirme muy mal. El médico me dijo que fuera al psicólogo, que no tenía nada. Pedí hacerme un análisis, y ahí me dijeron que de manera urgente me tenía que hacer una endoscopía. Cuando el médico conoció los resultados me operaron de urgencia. Cuatro meses antes me había hecho una seriada gastroduodenal y estaba todo bien".

Tiempos después, la vecina se sometió a un análisis a pedido de las organizaciones ambientalistas de la localidad. En esa oportunidad, otras 10 personas accedieron a la solicitud. Del total de pacientes, los análisis determinaron que en seis casos existía contaminación. A Rosa le hallaron una elevada concentración de ácido fórmico en orina. Entre las personas afectadas también se detectaron valores elevados de sustancias como plomo y tolueno.

La frase

"No hay motivos para asociar enfermedades en Jáuregui con Curtarsa. Pido a los pobladores de Jáuregui no caer en el alarmismo". Declaraciones efectuadas en abril de 2006 por el entonces secretario de Salud de la comuna, Raúl Ré.

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