Contaminación del mar: Continúa la polémica y le piden a Pulti que se bañe en las playas de Camet

A través de una nota presentada al intendente Pulti en relación con la contaminación de las playas locales, el Ing. Jorge Froilán González, integrante de la Comisión de Monitoreo Ambiental de la Comuna de General Pueyrredon, docente e investigador en la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de Mar del Plata, propuso una "respetuosa sugerencia acerca de cómo desmentirla de manera práctica".
"No se cuestiona de ninguna manera al emisario submarino, cuya construcción es sumamente necesaria y no dudo de ninguna manera que habrá de mejorar claramente, muy claramente, la situación de contaminación causada por nuestro vertido cloacal en Camet. El emisario es además de bienvenido, necesario", determinó en primera instancia en el texto, al cual 0223.com.ar tuvo acceso.

En ese sentido, consideró que "los datos brindados sobre la contaminación existente en nuestras playas no son siempre de interpretación sencilla, pues la ocurrencia de dicha contaminación es variable, tanto en el tiempo como en la frecuencia e intensidad con que los incidentes con consecuencias notables pueden ocurrir", motivo por el cual estimó que "una discusión seria y profunda (además de necesaria) llevaría tiempo y las conclusiones, que seguramente no serán determinísticas (es decir, no se podrá decir si nuestras playas están contaminadas o no de manera absoluta), sino que con corrección muy probablemente se deba concluir todo en términos de probabilidades de ocurrencia de las consecuencias por la contaminación de nuestras playas".

"La percepción generalizada de ello, en términos de probabilidad no es ni sencilla ni inmediata, además de requerir una compleja tarea de comunicación y divulgación para que sea correcta y efectivamente transmitido el concepto. Es por eso que además de la divulgación pública y periódica de datos que se disponga, son necesarias acciones inmediatas que permitan una rápida percepción del público sobre la confianza de nuestras autoridades en la calidad de las aguas de nuestras playas para baño recreativo", agregó.

En esa línea, Froilán González, sostuvo que "justamente en este punto (el de dejar un mensaje claro, indiscutible, irrefutable, de nuestras autoridades sobre su confianza en la calidad del agua de nuestras playas) me viene a la memoria el recuerdo de don Manuel Fraga Iribarne: en enero de 1966 una colisión aérea en territorio español causó la caída (sin detonación, obviamente) de bombas nucleares en la zona de Palomares. Tres bombas fueron recuperadas rápidamente, pero el hallazgo de la restante (caída en el mar) se demoró, lo que causó un elevado temor sobre la potencial contaminación radioactiva de dicha zona, con la consecuente afectación para la afluencia del turismo de dicha zona de la costa mediterránea. La inminente temporada corría serio peligro".

"La acción –continuó- que Fraga Iribarne (en ese entonces ministro de Información y Turismo) llevó a cabo para desmentir la potencial contaminación fue la de involucrarse de manera muy directa y bañarse él mismo en las zonas cuestionadas, demostrando así su confianza en la ausencia de contaminación de las playas turísticas".

"Pues bien, esta nota tiene por objeto sugerir al Sr. Intendente, funcionarios y concejales que confían en la calidad de todas nuestras playas, que imiten dicho accionar bañándose en las aguas cuya calidad se cuestiona", enfatizó, pese a que analizó que, "para que no quede ninguna duda de dicha confianza, el baño debería hacerse en las condiciones más críticas y desfavorables: en la zona más cercana permitida y posible al actual vertido de los efluentes cloacales, en un día de concurrencia de viento norte o noroeste, y durante un lapso no inferior a treinta minutos, incluyendo inmersión en las aguas en cuya calidad se confía". "El impacto mediático sería sin dudarlo, extremadamente positivo: si las aguas potencialmente más afectadas y más cuestionadas son aptas, el resto son también aptas por extensión", razonó.

"Estoy persuadido de que dicha acción daría al público en general, y a los potenciales turistas que quizás dudan en concurrir a nuestra Mar del Plata una elevada confianza en la calidad del agua de nuestras playas, difícil de expresar de manera más contundente. Sería, dicho de otra manera, una nueva aplicación del refrán que dice que "un buen ejemplo vale más que mil palabras", concluyó el investigador en la Facultad de Ingeniería, quien aclaró que lo expresado en la nota enviada al Jefe Comunal, sólo representa su punto de vista "estrictamente personal" y "no necesariamente la posición oficial de la UNMdP en dicho tema".

Comentá la nota