Dos containeros no entraron al Puerto de Ushuaia por posible medida de fuerza

La decisión adoptada por las armadoras se habría tomado en función de una posible medida de fuerza del gremio del SUPASS, que está reclamando un aumento que rondaría el 45% de la retribución de los estibadores. Las empresas pretenden una prórroga por 90 días para tratar el incremento en cuestión.
El vencimiento del acuerdo salarial firmado entre empresas navieras y el SUPASS, y la reticencia sindical a prorrogarlo por 90 días para abrir una nueva instancia de negociación entre las partes, derivó en que las amadoras de los portacontenedores Maersk Funchal y Maruba Africa resolvieran que esos dos barcos levantaron la escala que tenían previsto realizar en el Puerto de Ushuaia la semana pasada.

Lo barcos transportaban unos 95 contenedores con insumos para la industria, pero al no contarse con las garantías solicitadas al SUPASS para que la operación de carga y descarga pudiera realizarse con normalidad esa carga, finalmente, no arribó a la capital fueguina.

El año pasado se había firmado un convenio entre las empresas operadoras de contendores y el gremio que contemplaba un aumento del 31% , a pagar de manera escalonada entre enero y mayo, que fue cumplido por la empresas y por el gremio, en cuanto a garantizar el normal funcionamiento de la terminal porturia.

Ante el vencimiento del mismo, ocurrido a fines de agosto, desde el sector empresario se solicitó prorrogar la garantía de "paz social" por 90 días para tratar el aumento solicitado, ello en consideración de la situación por la que atraviesa el sector marítimo, producto de las importantes bajas que han tenido por el impacto de la crisis financiera internacional, como así las industrias y comercios fueguinos, que operan sus cargas por nuestro puerto ya que este incremento impactaría directamente en los costos de estos sectores.

La semana pasada los estibadores no aceptaron firmar una extensión del acuerdo por 90 días solicitada por las empresas para garantizar la descarga y carga de los barcos que fuera solicitado por los armadores. Ante la posibilidad de que esa negativa desembocara en la adopción de medidas de fuerza que obstaculizaran las tareas de descarga e incrementarán los costos improductivos que representa tener un buque parado, las firmas propietarias de los barcos levantaron la escala en Ushuaia, lo que impactó también en los ingresos de la Dirección provincial de Puertos, transportistas y el propio personal de la estiba.

Para tratar de evitar esa medida, las empresas operadoras de contenedores, el gremio y las autoridades de Puertos mantuvieron diversas reuniones para alcanzar un principio de acuerdo, las que fracasaron por las posturas encontradas entre las partes.

Según trascendió, la determinación de levantar la escala Ushuaia podría extenderse en el tiempo, ya que los armadores sostienen no estar en condiciones económicas de seguir satisfaciendo los reclamos del sindicato, que en los dos últimos representaron un aumento escalonado superior al 186%.

El panorama que atraviesa en la actualidad el transporte de cargas marítimas no es el mejor para muchas empresas del sector, lo que ha llevado a suspender servicios en puertos que no son redituables o que no garantizan una normal operatividad.

De mantenerse la indefinición en torno a un acuerdo que permita abrir una nueva instancia de negociación con el SUPASS podría concluir en que parte del tráfico de cargas del puerto de Ushuaia sea derivado a otros puertos de países limítrofes, o que bien al de Buenos Aires y de allí se complete el traslado por vía terrestre.

Están opción, fomentada por las bajas en los costos de los fletes oceánicos, la ha tornado más atractiva para la industria radicada en la Provincia, por lo que muchas de ellas ya manejan más de un 70% de su movimiento de cargas a través de esa modalidad.

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