La contadora general no avala el gasto municipal

Beltrán de Salido acusó al intendente Amaya de haber iniciado una campaña de hostigamiento que le afectó su salud física y mental. La funcionaria denunció por escrito ante los concejales que fue víctima de una persecución por parte de la intendencia.
Todavía no se aplacó la interna política en la Municipalidad de la capital por las renuncias de funcionarios alfaristas y, ahora, el intendente, Domingo Amaya, enfrenta otro foco de tormenta relacionado con el manejo de los fondos públicos.

Mientras la interna estaba en plena ebullición, la contadora general de la Municipalidad, Patricia Beltrán de Salido, presentó el 21 una nota ante el Concejo Deliberante (acaba de trascender), en la que denuncia "una persecución" en su contra con serias consecuencias en su estado de salud.

La funcionaria es la encargada del control de los gastos en el municipio. Pero está en uso de licencia desde mediados de junio, cuando surgió un conflicto en su oficina que incluyó cambios de cerradura y desplazamientos de auditores fiscales. El caso se conoció a partir de una denuncia del concejal bussista, Claudio Viña, que habló de "una sospechosa purga".

Hace menos de 10 días, la contadora Beltrán de Salido notificó al presidente del Concejo Deliberante, Ramón Santiago Cano (PJ), sobre la falta de soluciones al conflicto. Precisó que la ejecución presupuestaria (rendición de cuentas de los gastos realizados en el municipio) del primer trimestre de este año se presentó en término. Pero advirtió que los informes posteriores tuvieron demoras por motivos que escapan a su responsabilidad. "A partir de junio, el Departamento Ejecutivo Municipal comenzó una campaña de hostigamiento en contra del organismo a mi cargo con la remoción y el traslado de auditores y la designación de otros 19 auditores fiscales", dice la nota de la contadora.

"Stress laboral"

En la misiva, la contadora recordó que ante esta situación formuló varios planteos al intendente, pero no obtuvo respuestas. Y detalló que, paralelamente, presentó una denuncia ante el Colegio de Graduados en Ciencias Económicas. "Como consecuencia de la persecución que vengo sufriendo, me he visto sometida a un stress laboral de tal magnitud que presento trastornos del sueño, abulia, apatía, tristeza y síntomas somáticos. Tuve que someterme a un tratamiento psiquiátrico y sicológico", precisó.

Beltrán de Salido explicó que ante la falta de respuesta hizo un reclamo formal ante el intendente Amaya y el secretario de Hacienda municipal, Silvio Bellomío. "Actualmente no he obtenido respuesta alguna a los planteos efectuados y no se avizora ninguna solución", afirmó.

La contadora envió la documentación al Concejo Deliberante con el patrocinio del abogado Hernán Frías Silva (h). Detalló que dos siquiatras certificaron que padece síndrome depresivo con crisis periódicas de pánico, trastornos por ansiedad, síntomas de angustia desencadenados por el stress laboral.

También especificó que, el 13 de octubre, las autoridades municipales la derivaron a una junta médica en el Hospital Del Carmen, donde tres especialistas ratificaron los diagnósticos de su salud y dispusieron una licencia por 30 días.

"Por lo expuesto y la documentación adjuntada espero haber aclarado los motivos por los cuales no puedo responder por el normal funcionamiento de la Contaduría y por la consecuente demora en la presentación de los informes (control del gasto público) al Concejo Deliberante", aseveró. Mientras dure la licencia de Beltrán de Salido, el subcontador Osvaldo Armando Varela está a cargo de esa repartición.

Ayer, LA GACETA intentó infructuosamente consultar sobre el tema al secretario de Gobierno, Marcos Díaz. Antes, el intendente Amaya había preferido no opinar del caso, por respeto -dijo- a la funcionaria.

Viña desconfía sobre el manejo del erario

El concejal Claudio Viña (FR) dijo que más allá de las "bochornosas" renuncias de funcionarios, la situación de la Contaduría General sigue siendo lamentable. "Tras la remoción de los auditores se sucedieron las adjudicaciones directas millonarias y las licitaciones más insólitas -dijo-. Estas medidas compulsivas aumentan el caos que parece no tener fin", afirmó. Viña advirtió que, desde marzo, no se eleva la ejecución presupuestaria. "Así reflotan las dudas sobre cuánto se recauda y cuánto se ejecuta en fondos públicos", denunció.

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