El consumo sigue empujando la economía

El relevamiento de la cámara de grandes cadenas de supermercados y la evolución del IVA-DGI en el primer mes del año revelan que no hubo desaceleración en el rubro alimentos. Los grandes descuentos compensaron el bombardeo de expectativas negativas.
Por el momento, gran parte de la población no ingresó en el juego de la profecía autocumplida. A pesar de los pronósticos agoreros de los economistas mediáticos, el consumo de enero subió, según revelan distintos indicadores, entre el 6 y el 8 por ciento con respecto al mismo mes de 2008. Las ventas de supermercados se incrementaron en un 28,7 por ciento y la recaudación de IVA aumentó 28 por ciento. A ambos registros hay que restarles la inflación real de los últimos doce meses para consignar el incremento de consumo. Las consultoras más pesimistas sitúan el incremento de precios anual en un 20 por ciento. Como no es probable que haya mejorado la eficacia recaudatoria de la DGI en medio de la crisis, restando la inflación al aumento del IVA, el consumo real creció un 8 por ciento. En el Palacio de Hacienda lo estiman en un 7 por ciento.

Una de las principales razones por las que la mayoría de la población sigue aumentando su consumo es la estrategia de baja de precios mediante promociones de distintas cadenas de comercio. Estas ofertas pueden realizarse dado los altos márgenes con que venían operando tanto los fabricantes como los supermercados y grandes tiendas. Estas rebajas no se reflejan en los índices oficiales ni privados, porque, en general, se trata de promociones puntuales. En el Gobierno piensan que también influye el crecimiento de la masa salarial, que se concreta gracias a la escasa caída del empleo producida hasta ahora.

Otro dato que da cuenta del incremento del consumo es que, según la Cámara de Supermercados, las ventas de enero desestacionalizadas y a precios constantes subieron un 5,5 por ciento con respecto a diciembre de 2008. El aumento del consumo se integra fundamentalmente en mayores ventas de alimentos. Los productos que más aumentaron sus ventas en enero fueron los de almacén, 41 por ciento; panadería, 37,8 por ciento; carnes –que bajaron de precio–, 37,4 por ciento; bebidas, 37,1 por ciento, y lácteos, 30,5 por ciento. En cambio, los artículos de limpieza y perfumería facturaron un 22,1 por ciento más que en enero pasado, menos de lo que subieron sus precios en ese período. Y las ventas de calzado e indumentaria aumentaron sólo un 6 por ciento.

Según analistas del sector, las promociones de las cadenas de supermercados son las más agresivas que se han visto desde que las grandes superficies se convirtieron en protagonistas del mercado minorista. Todos los viernes, Coto hace un 15 por ciento de descuento en todos los productos pagando con su propia tarjeta de crédito TCI. Carrefour ofrece un 15 por ciento de descuento los sábados y domingos con las tarjetas de débito Visa, Maestro y Cabal. El comprador luego recibirá la devolución del 5 por ciento de su compra que otorga la AFIP. Además, los lunes realiza un 10 por ciento de descuento en productos de almacén, perfumería y limpieza a los jubilados y pensionados con cualquier medio de pago. Este nivel de rebajas retrotrae a muchos precios a su valor de un año atrás.

El aumento de las ventas tendió a concentrarse en el consumo de la clase media y media alta. La facturación creció un 5 por ciento más en las sucursales grandes que en las medianas. Según voceros de la cámara que agrupa a los supermercados, los consumidores de mayor poder adquisitivo realizan sus compras en las grandes superficies. El incremento en el consumo de primeras marcas fue del 35 por ciento y el de las segundas y otras fue de sólo el 17 por ciento. Las mismas fuentes señalan que los mayores incrementos de ventas se dieron en las bocas situadas en localidades con mayor poder adquisitivo.

Fuentes del Gobierno señalaron a Página/12 que el alza del consumo de enero responde a dos factores. El primero es que creció la masa salarial, ya que según estimaciones del Ministerio de Trabajo, la pérdida neta de puestos de trabajo en el último trimestre de 2008 fue de 48 mil empleos, una caída de sólo el 0,4 por ciento sobre el empleo total. A la vez, en ese período, el nivel de salarios total, privado y público, registrado y en negro, subió un 3,28 por ciento. A esto se sumó el pago de una suma fija a jubilados y pensionados de 200 pesos a fin de diciembre.

Las importantes promociones que están ofreciendo los supermercados son fruto, fundamentalmente, de descuentos que consiguen de los fabricantes y, en menor medida, de resignar parte de su margen de comercialización. Las fábricas tienen la posibilidad de conceder semejantes rebajas por los altísimos márgenes con que venían trabajando. Según surge de sus propios balances, compañías como Molinos Río de la Plata, Arcor y Unilever, las tres más grandes del sector almacén, consiguieron en 2008 utilidades sobre ventas de entre el 30 y el 40 por ciento. Por otra parte, según una fuente de la principal consultora de supermercados del país, estos comercios consiguen una ganancia sobre ventas de más del 6 por ciento, el doble que en Europa y el triple que en Estados Unidos.

Otro factor que está empujando la demanda en los supermercados es la financiación en cuotas, que no es habitual en productos de almacén. Todos los sábados, Wal Mart ofrece un 10 por ciento de descuento en todos los productos y 12 cuotas sin interés para pagarlos con tarjeta de crédito. Disco ofrece todos los jueves un 10 por ciento de descuento y seis cuotas con tarjeta. Jumbo también tiene un plan de seis cuotas en algunos rubros que va variando semanalmente. La posibilidad de pagar una compra de supermercado en cuotas no sólo permite al consumidor comprar productos por un monto superior a sus ingresos mensuales. También le brinda la ocasión de hacer un pequeño stock para prevenirse de posibles aumentos de precios futuros.

Las promociones de los supermercados no se ven reflejadas en los índices de precios que confeccionan el Indec y las consultoras privadas. La mayoría de los descuentos se realizan en la caja en el momento de pagar, pero los precios de góndola se mantienen inalterables. Por otra parte, en la mayoría de los casos las rebajas son solamente en algunos días de la semana. De esta manera, se esconde una deflación que se está dando en los hechos en los precios, fundamentalmente, de alimentos. Esa es una de las razones por las que el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, diseñó el plan de ofertas para 3500 comercios barriales. La mayor parte de los 120 productos elegidos figuran en el índice del Indec y, en este caso, las rebajas se verán en el precio de góndola.

Ni la caída en los índices de confianza que elaboran algunas consultoras y universidades ni los pronósticos pesimistas de los economistas se vieron reflejados en el consumo de enero. En Economía piensan que es importante que este incremento de ventas alcance a compensar la reducción del saldo comercial, para que el nivel total de ventas de producción local se mantenga estable. También recalcan que para que se mantenga la tendencia es imprescindible que las empresas no realicen despidos preventivos pensando en que la situación va a empeorar.

Comentá la nota