El consumo de luz residencial tuvo su peor abril en la década

Los usuarios residenciales bajaron su consumo a niveles de 2002. En lo que va de mayo, no se superaron los 17.000 MW de demanda de potencia, impensado un año atrás
De cara a la temporada invernal y tras sufrir de manera prematura el duro golpe al bolsillo de los últimos incrementos en las tarifas de energía –incluido el del gas, los usuarios de electricidad de Capital Federal y el conurbano acusaron recibo y redujeron en abril su consumo a niveles sólo equiparables a los de la crisis del 2002. El fenómeno, que El Cronista adelantó el mes pasado, se intensificó a punto tal que, incluso, los hogares del Área Metropolitana (Edesur, Edenor y Edelap) con consumos por debajo de los parámetros del aumento tarifario (menos de 650 kW/h bimestrales), también redujeron su gasto entre 5% y 7%. Un director con participación activa en las reuniones de comité de Cammesa atribuyó la caída de demanda "al miedo a pasarse de categoría y ser alcanzado por una suba por la que podría pagar hasta 150% más que el año pasado".

En ese marco, y según datos oficiales del mercado mayorista a los que accedió a este diario, el consumo residencial general de abril mostró una caída promedio de 6%, con relación a mismo mes de 2008, ahondando la tendencia a la baja en los domicilios más gastadores: entre los 1.000 y los 1.400 kW/h, el uso eléctrico bajó 30%; entre 1.400 y 2.800 kW/h, la baja casi llegó a la mitad; mientras que en la categoría más alta del nuevo cuadro tarifario eléctrico (más de 2.800 kW/h por bimestre), la reducción en el consumo superó ampliamente el 50%.

Desde las empresas agregan que el clima benévolo (casi 2ºC más que en mismo mes de 2008), más algún tipo de auto-restricción por la crisis también contribuyeron a "una utilización más controlada de la luz" en hogares. Además, no descartan que las primeras boletas de gas que llegaron con aumentos exponencialmente superiores a los valores previos al incremento, hayan generado en la economía familiar "una ecuación conjunta de ahorro de dinero con un cuidado más intensivo del gas y la luz".

Semejante panorama evidencia que es prácticamente imposible que la demanda eléctrica alcance el crecimiento que estima el gobierno para el primer semestre del año: un 3% acumulado.

Generadoras, aliviadas

En lo que va de mayo, los picos de consumo de potencia (energía consumida en un momento del día, generalmente a la noche) son casi un 5% inferiores a los del quinto mes de 2008, no habiendo llegado a superar hasta ahora los 17.000 MW, cifra que en mayo del año pasado se sobrepasó ocho veces a partir del 21, con marcas incluso superiores a los 18 mil MW los días 27, 28, y 29. "No descartamos que haya picos, ya que van a venir tres o cuatro días de frío intenso", diagnostican desde el sector, aunque reconocen que, a pesar de los altos niveles de indisponibilidad térmica (en torno a los 5 mil MW, la más alta en 14 años), el sistema "está trabajando tranquilo en comparación con los años finales del desarrollo económico".

Mucho tiene que ver en esto la desaceleración que la producción industrial viene mostrando desde fines de 2008, y que se mantiene, desde principios de este año, en torno a 8% o 10%: en abril se sostuvo el 20% menos de gasto eléctrico en el sector textil; cayó más del 30% en la industria metálica básica; y la caída superó holgadamente el 20% en maquinarias, con variaciones según la zona.

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