El consumo se redujo un 20% e inminente inicio de controles

El consumo se redujo un 20% e inminente inicio de controles
En enero podría comenzar la realización de simulacros, como medida preventiva para el caso en que la situación obligue a llevar a cabo cortes del servicio o disminuya la presión de la red.
Una disminución del 20 por ciento del consumo de agua por parte de la población, respecto del mismo mes del año anterior, y la inminente puesta en marcha de un sistema sancionatorio fueron las principales conclusiones de la reunión mantenida en la mañana de ayer entre autoridades de Aguas Bonaerenses (ABSA), de la Autoridad del Agua (ADA), funcionarios provinciales y del municipio.

El encuentro tuvo lugar en la sala Estomba del palacio municipal y contó con la presencia de Guillermo Scarcella, presidente de ABSA, Darío González, presidente del ADA, Néstor Alvarez, jefe del gabinete del ministerio de Infraestructura bonaerense, y el intendente municipal Cristian Breitenstein, entre otros.

La reunión sirvió, además, para analizar la marcha de las obras que se realizan en el Bajo San José y el inicio de los simulacros para prevenir un agravamiento de la crisis.

A término del encuentro, que se extendió por espacio de una hora, Scarcella señaló a la prensa su satisfacción por el acompañamiento que la población frente a la peor sequía de las últimas décadas, al registrarse una disminución del consumo de agua del orden del 20 por ciento (ver aparte).

"La mayoría de la gente ha respondido con solidaridad, con una voluntad importante y tomando real conocimiento de la necesidad de cuidar el agua", señaló.

A pesar de este dato alentador, correspondió al jefe comunal señalar que la situación sigue siendo "delicada" y que se hace necesario sostener esta conducta.

"Hasta ahora hemos podido atender nuestras necesidades de agua, sosteniendo el ritmo de consumo del invierno. Este es el esfuerzo que tenemos que mantener mientras siguen las obras planeadas para mejorar esta situación", señaló Breitenstein.

Después de las fiestas

Una de las situaciones en las que trabajó en las últimas semanas el personal de ABSA y la Municipalidad es la organización de simulacros, para actuar en caso de que la crisis obligue a realizar cortes de agua o disminuya la presión de la red.

La idea es que las prácticas se concreten "sin generar perjuicios", por lo que se anticipó que se instrumentarán posiblemente en enero, pasadas las fiestas de fin de año.

"Ya estamos en condiciones de llevarlos adelante, pero la fecha, la forma y la metodología la dispondrá ABSA", señaló el jefe comunal.

En este sentido, Scarcella explicó que la ciudad dispone de camiones aguateros y cisternas para la emergencia, aunque remarcó la necesidad de no confundir los simulacros con el comienzo de un esquema de restricciones o cortes.

"El simulacro busca ajustar detalles por si la situación se agrava, pero nosotros consideramos que todo va a tender a normalizarse", explicó.

De todas maneras, reconoció que con el actual volumen de agua disponible, algunos barrios podrán tener inconvenientes con la presión de red, por lo que se hacen necesarios estos programas asistenciales.

Restricciones y sanciones

"La única restricción que estamos haciendo es mantener el mismo suministro desde principio de año, establecido en 9.000 metros cúbicos por hora (m3/h). Esta cantidad se mantendrá en el verano, estación que, en años anteriores, demandaba 12.000 m3/h", destacó Scarcella, acerca de la estrategia de ABSA para preservar las reservas del lago Paso de las Piedras.

"Mantenemos ese plan mientras avanzamos para obtener agua de los pozos del Bajo San José y las tomas en el Napostá y en el Sauce Grande. De todas maneras, ese agua adicional no hará que aumentemos el volumen de provisión", explicó.

Luis Volpi, gerente de Operaciones, Calidad e Ingeniería de ABSA, explicó que la red recibe actualmente 1.000 m3/h de los seis pozos del Bajo San José y 400 m3/h de la toma en Mirasoles, sobre el arroyo Napostá, estimando que para mediados de enero estarán conectados otros diez pozos, aportando 2.000 m3/h adicionales.

También han sido favorables los resultados del pozo exploratorio del Bajo San José para determinar la existencia de un acuífero a 600 metros de profundidad. A la fecha se llegó a los 450 metros, obteniendo agua de buena calidad y presión.

Otro tema en discusión es la implementación de sanciones para quienes hagan un uso inadecuado del agua de red.

"Seguimos avanzado en la cuestión donde existe una problemática de competencias. El proyecto estaría definido la semana próxima e involucraría a personal de ABSA y del municipio", explicó Breitenstein.

Scarcella definió como "muy importante" disponer de esta herramienta y aseguró como "inminente" su puesta en marcha.

Sin hacer nombres

"Desde ABSA detectamos las conexiones irregulares y hacemos las intimaciones correspondientes. No es nuestra función dar a conocer los nombres de los infractores", dijo Scarcella respecto de la postura de ABSA de no hacer público los responsables de las 32 conexiones ilegales detectadas la última semana de noviembre en los barrios Palihue, Patagonia, Palos Verdes y San Ignacio.

El funcionario señaló que ABSA procede a suspender esos servicios e intima a los infractores a normalizar su situación.

"Los datos filiatorios se los damos, en el caso que corresponda, a la Justicia. De ninguna manera nos compete ni es nuestra obligación hacerlos públicos a través de la prensa", remarcó.

El ingeniero Jorge Olaizola, gerente regional de ABSA, resaltó que las conexiones clandestinas locales representan un 8 por ciento del total de usuarios, y no necesariamente coinciden, de manera particular, con los barrios más pudientes.

"Se registran en toda la ciudad. La única diferencia que podemos marcar es que en algunos barrios la gente se conecta por una cuestión de necesidad, mientras que en otros esa actitud aparece como totalmente injustificada", explicó.

Un millón de m3 menos en noviembre

Cuando desde este diario se le pidió a Jorge Olaizola, gerente regional de ABSA, que aporte cifras sobre el ahorro de agua que, según Scarcella, realizan los bahienses, el funcionario dijo que mientras en noviembre de 2008 se consumieron 6.900.000 m3, en igual período de este año la cifra cayó a 5.800.000 m3.

Aclaró que los guarismos incluyen el consumo de las ciudades de Bahía Blanca y Punta Alta, así como del sector industrial.

--Ustedes hablan de solidaridad o de uso responsable por parte de los usuarios, pero no hay que olvidar que dispusieron entregar menos agua. Entonces, ¿se puede considerar esto como ahorro voluntario?

--Si ponemos un 20% menos de agua y el número de reclamos se mantiene constante o similar al del año pasado, y las presiones en la red son similares a las de otros períodos, esto quiere decir que la gente ahorra en promedio esa cifra o hace un uso más racional del recurso.

"El hecho de que en algunos sectores se estén realizando economías permite que otros dispongan de agua. Insisto, con menos agua en el sistema y sin ahorro, la falta de presión se notaría mucho más".

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