El consumo de paco aumentó un 300% en apenas dos años

Una nueva marcha de concientización contra el consumo de paco se llevó a cabo ayer en la zona sudeste de la ciudad. La columna, acompañada por una camioneta con parlantes, recorrió las principales calles de Solidaridad, uno de los barrios con mayor cantidad de puntos de venta de esta droga. En medio del recorrido se hicieron "escraches" frente a las casas donde -según los vecinos- se comercializa el paco.
A la cabeza del grupo marchó Rosa Gonzáles, fundadora de la asociación "Madres de coraje", que nació en Ciudad Oculta, un barrio porteño estigmatizado por la droga y la violencia. Junto a ella iba Jeremías, su hijo ex adicto al paco, y otras madres salteñas que actualmente transitan el calvario de tener a un miembro de sus familias atrapado en el consumo. Ambos llegaron a Salta para participar de la jornada "Primer encuentro de madres contra el paco", que se desarrolló en la EET "Alberto Einstein".

Rosa Gonzáles comenzó su lucha contra el paco hace cinco años, cuando su hijo, de 18, empezó a consumir esta sustancia letal. "Jeremías es ahora un mensaje de vida. Pero mi lucha sigue, porque ahora tengo a mi hijo mayor, de 28 años, atrapado en el consumo. Ahora está en recuperación, pero mientras nuestros jóvenes no tengan proyectos de vida, las cosas no cambiarán", manifestó la mujer.

Datos alarmantes

"A los chicos les pedimos que le digan no a la droga y sí al estudio, al deporte, a la familia", era el mensaje recurrente lanzado ayer, en la marcha, por la directora general de Acción Social de Base, Frida Lardies, a través de los parlantes.

La columna de manifestantes, de alrededor de 80 personas, partió del Centro Integrador Comunitario (CIC) de Solidaridad. En el camino, los vecinos se detuvieron frente a los domicilios donde -aseguran- se vende paco, y aplaudieron y gritaron consignas de repudio a los "dealers".

"La gente conoce perfectamente el movimiento del barrio. El problema es que a veces no se animan a denunciar, por miedo", señaló Frida Lardies.

En referencia a esto, los manifestantes exigieron que la policía investigue y actúe, porque sólo así se reducirán los puntos de venta.

La funcionaria municipal remarcó que, en los últimos dos años, el consumo de paco en la zona sudeste de la ciudad creció más del 300%. Los datos fueron recabados a partir del trabajo de campo que realiza el área de Acción Social de Base, dependiente de la Subsecretaría de Inclusión y Militancia Social. A través de redes comunitarias, se detecta a los chicos con problemas de adicción y se los invita a participar de espacios de contención vinculados, entre otras cosas, al arte, la recreación y el deporte. Buena parte de la energía está dirigida a las bandas juveniles, conocidas en los barrios como "patotas". La decisión es clave: "Más del 70% de los chicos que integran estos grupos consumen paco. Hace tres años, los adictos llegaban al 20%. Este círculo es el foco de mayor propagación de la pasta base", informó Lardies.

Otro dato alarmante suministrado por la funcionaria: "En los barrios 26 de Marzo y Solidaridad hemos detectado chicos de 5 años consumiendo paco. La edad de inicio bajó muchísimo", añadió.

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