Consultorio móvil trabaja para aliviar las tareas del Molas

Viven en un continuo de guardia desde fines de junio. Le hacen frente a la gripe con palabras y contención para los que llegan con tanto miedo. Pese a la disminución de las consultas, el personal del hospital y su consultorio móvil no baja los brazos.
Sobre la calle Raúl B. Díaz, a un costado del hospital Lucio Molas, llegan las mismas noticias, sus cálculos y proyecciones. Allí, no cuenta tanto el último número porque la gripe no da tiempo y duele. Es sábado a la siesta y el consultorio móvil está a la espera de los pacientes, que por suerte no llegan. Una buena señal, dicen todos. Es que tal vez la obstinada influenza esté aflojando un poco.

"Este camión es utilizado habitualmente para la realización de las mamografías en el interior", explica Elba De Brackeler, la encargada de ese gigante blanco y la minuciosa articulación de horarios para que no le falte nunca un médico ni una enfermera, mientras dure la emergencia sanitaria. Al lado está la carpa, también vacía. En ese lugar, aguardan las personas que necesitan ser atendidas. Tiene calefacción y está lleno de sillas iluminadas por el sol después de muchos días.

La actividad de este trailer sanitario comenzó el 27 de junio, en la Estación de Trenes de nuestra ciudad. Lejos de descomprimir la ajustada agenda del Molas, complicaba un poco las cosas y se mudó al lado del hospital a los cuatro días. "Se pensó en un primer momento como una estrategia de descentralización, pero sucedía que los pacientes estaban habituados al lugar de siempre y, además, resultaba más engorroso si tenían que buscar su medicación o hacerse una placa toráxica, dos pasos que se resuelven acá", relata.

Comentá la nota