Construyen en Rio de Janeiro un muro para contener la expansión de una favela

Construyen en Rio de Janeiro un muro para contener la expansión de una favela
El gobierno estadual de Rio de Janeiro decidió construir un muro de casi 650 metros de largo y una altura de tres metros, para "contener" la expansión de una favela (barriada pobrísima) sobre la floresta de la zona sur de la ciudad.
Los moradores de la favela ubicada donde será construido el muro este mes, en el morro Dona Marta, ubicado en el barrio de Botafogo, consideraron la propuesta como "discriminatoria" y como una suerte de "Franja de Gaza" carioca.

Según la explicación oficial, el muro servirá para "contener" la expansión de la favela en la ciudad, donde existen casi 700 comunidades carenciadas.

En las favelas cariocas viven unos 2,5 millones de "afavelados", equivalentes a alrededor del 25 por ciento de la población total de la "cidade maravilhosa".

La iniciativa gubernamental apunta entre sus justificaciones, a proteger la Mata Atlántica (vegetación semiselvática típica de una parte de la costa brasileña) con un muro que oficiará como "eco-límite" al evitar el avance de las favelas en la zona.

Pero para los dirigentes comunitarios de la región, la muralla de concreto significará una forma de "segregación" y de "discriminación".

La orden de construir el polémico muro surgió del gobernador de Rio, Sérgio Cabral Filho, del Partido Movimiento Democrático Brasileño, según confirmó el presidente de la Empresa de Obras Públicas del Estado (Empo, segun su sigla en portugués), precisamente, para "proteger a la floresta" vecina al morro Dona Marta.

La favela Dona Marta es considerada por las autoridades de la capital turística de Brasil como la "primera favela de Rio" en la que la policía logró terminar con el narcotráfico, a partir de la permanente ocupación policial, deplegada desde el 19 de noviembre pasado.

Para el gobierno de Rio, "los "eco-límites" (como el muro en cuestión, ndr) se enmarcan en la política de inversiones sociales con el orden público, para enfrentar al narcotráfico de drogas y a las milicias parapoliciales, e imponer límites al crecimiento irregular de la ciudad", según explicó la gobernación en una nota oficial.

Pero a los motivos oficiales se contrapone la opinión de los moradores.

Para el presidente de la Asociación de Moradores de Dona Marta, José Mário Hilário, la explicación oficial "no convence".

Hilário, que representa a unos 7.500 habitantes de la favela, aseguró que la asociación no fue "consultada" sobre la construcción de la muralla.

"A nivel oficial, nosotros no sabemos nada. Para nosotros, el muro no quiere decir nada. Aquel límite (con la floresta) siempre fue respetado", aseguró el dirigente comunitario a la prensa local.

Por su parte, Silvio dos Santos Ferreira, miembro de la misma asociación, dijo hoy a una agencia de noticias internacional que la muralla planeada por el gobierno con "presuntos fines de protección del medio ambiente", es "una especie de muralla de Franja de Gaza carioca".

"Una forma más de segregar, discriminar a la población más pobre", estimó el dirigente comunitario.

No es la primera vez que las autoridades de Rio de Janeiro consideran la posibilidad de construir muros-murallas para frenar el avance de las favelas surgidas hace al menos unos 120 años en la ciudad.

En 2004, el entonces vice-gobernador del Estado, el arquitectto y urbanista Luiz Pedro Conde, planeó "cercar" con un muro a la Rocinha, la mayor favela de Brasil, donde viven unas 170.000 personas en la zona sur de Rio.

Esa iniciativa también generó en la época fuertes controversias, pese al apoyo de la entonces gobernadora Rosinha Mantheus, del mismo partido que el actual gobernador Cabral Fiçho.

La idea fue dejada de lado.

Pero este lunes volvió a la agenda carioca con casi las mismas reprecusiones, y datos precisos: la construcción del muro, prevista solo para una de las partes laterales de la favela, tiene un presupuesto de unos 420 mil dólares, de acuerdo a datos divulgados hoy por Folha de S. Paulo.

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