Construirán barcazas para Brasil

Astillero SPI le venderá 80 embarcaciones a la minera Río Tinto por US$ 150 millones

La empresa Astilleros SPI (Servicios Portuarios Integrados) cerró un acuerdo con la minera angloaustraliana Río Tinto por el cual construirá 80 embarcaciones fluviales que serán utilizadas para el transporte de mineral de hierro desde Curumbá, en el Mato Grosso, a través de la Hidrovía, constituida por los ríos Paraguay y Paraná.

El contrato, valuado en 150 millones de dólares, incluye la opción para la construcción de 40 barcazas adicionales y es la antesala de otro convenio previsto para mediados de 2009 para la construcción de otras 200 unidades.

El proyecto, que se plasmará con la entrega de las primeras barcazas en diciembre y las últimas en 2010, alcanzará a varios jugadores del sector.

El ensamblado se hará en el reactivado Astillero Alnavi, ubicado en Campana, que firmó un acuerdo estratégico con SPI para avanzar con el emprendimiento. El planeamiento, otras construcciones y la logística serán controlados por la sede de SPI en Mar del Plata.

Ternium Siderar, en tanto, se hará cargo de la producción del acero naval en su planta de Ramallo. "Es la primera vez en la historia de la industria naval que estas embarcaciones de exportación están siendo fabricadas con acero naval producido en la Argentina", destacó Horario Tettamanti, presidente de Astilleros SPI.

"El proyecto implica el proceso en forma continua de unas 1600 toneladas mensuales de acero, un nivel nunca antes alcanzado en nuestra industria. Vamos a marcar un ritmo de botadura de nuevas embarcaciones inédito: una cada siete días", agregó.

Según precisó, "esto es sólo una primera etapa, porque está prevista la firma de otro contrato a mediados de 2009 por la construcción de 200 embarcaciones más".

SPI hizo una prueba piloto con la construcción de 16 embarcaciones que ya está entregando y que tienen las mismas características que las que producirá en diciembre: 60 metros de eslora, 15 m de manga y una capacidad para transportar más de 3000 toneladas.

La empresa también abastece a una firma canadiense y tiene 250 clientes en el servicio de reparaciones, que brinda en Mar del Plata y Santa Cruz. Para ampliar su negocio, puso en marcha una inversión de 30 millones de dólares que le permitirá aumentar la capacidad de su servicio de reparación.

"Veta exportadora"

El caso de SPI no es el único que muestra el afán exportador de la industria naval. El Astillero Río Santiago, por caso, entregó cinco buques a la firma alemana Wilhelm Finance y cerró contrato por la entrega de otros tres para las plataformas petroleras de Emiratos Arabes Unidos (en un contrato de 66 millones de dólares).

Tettamanti, protesorero de la Asociación Bonaerense de la Industria Naval, anticipó que "la veta exportadora podrá consolidarse si se construye sobre bases sólidas, con recursos capacitados".

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