Las constructoras que están a cargo de las grandes obras públicas

Cartellone concentra las licitaciones más costosas, que suman cerca de 2.000 millones. En segundo lugar aparece Ceosa, que ejecuta trabajos por casi 300 millones. Los barrios y las escuelas están más repartidas.

Las obras fundamentales para Mendoza están en manos de un selecto grupo de empresas que consiguieron repetir victorias en las licitaciones más importantes de los últimos tiempos. Aunque desde distintos sectores aseguran que todas las empresas tienen trabajo en la provincia porque las licitaciones están repartidas, sí hay nombres que se repiten en las adjudicaciones estratégicas.

En esa lista la firma Cartellone está en la cima del podio. Esa empresa tiene a su cargo las dos obras viales más importantes: la doble vía Santa Rosa-La Paz en la ruta 7 y el tramo de la doble vía entre Anchoris y Tunuyán, para la cual ya tiene la preadjudicación.

Además de la construcción del tendido eléctrico más importante de los últimos años, la línea Comahue-Cuyo. Sólo en esas tres obras Cartellone facturará (asociada con otras empresas) en total casi dos mil millones de pesos.

De la mano de esa empresa llega Obras Andinas, la firma del empresario ligado al justicialismo Omar Alvarez que fue fundada en el 2005 pero recién hace su aparición ahora. Luego de la licitación de los dos tramos de la línea eléctrica, la UTE integrada por Cartellone sumó a Andina Constructora como parte del negocio. El debut de la firma de Alvarez se da con una mega obra y ahora apunta a participar de otro gran negocio futuro: la presa Los Blancos (ver aparte).

Un escalón más abajo hay otra empresa que tiene a cargo las obras que el gobierno de Celso Jaque considera fundamenta dejar inauguradas antes de terminar el mandato en diciembre de 2011. Se trata de Construcciones Electromecánicas del Oeste (Ceosa), que está construyendo el Metrotranvía Urbano, la variante de calle Paso y ruta 40 (en UTE con Green), el Canal Marginal del Atuel, el Centro Cívico de San Martín y también ganó las licitaciones de pavimentación en Las Heras y Guaymallén.

En total tiene adjudicadas obras por cerca de 277 millones de pesos, incluidas las cloacas en San Carlos, otras dos obras en Irrigación (independencia-Cobos y Las Tunas) e Hidráulica.

Esa empresa es propiedad de la familia Porretta y tiene buena llegada a las autoridades del Departamento General de Irrigación.

Ante la consulta de Los Andes, desde Ceosa entregaron una lista con sólo tres obras públicas a su cargo. La explicación fue que sólo incluyeron las que efectivamente se están realizando y no las que tienen licitadas. Actualmente, Ceosa apunta a quedarse con mega obras en la provincia de Chubut, también conducida por el justicialismo.

Los empresarios de la construcción y el Gobierno aseguran que las licitaciones en Mendoza son transparentes y que "hay mucha competencia real". Aunque sí hay quejas sobre la elaboración de algunos pliegos de licitación.

"Hay algunas licitaciones que tienen exigencias que sólo pueden cumplir pocas empresas. Eso ocurre por ejemplo con algunas obras de Irrigación que son financiadas por organismos internacionales. En el resto, la obra está bastante repartida, no hay ninguna empresa que tenga, por ejemplo, más de 300 casas", explicó Jorge Panella, presidente de la Cámara de la Construcción local.

Siguiendo con la lista de empresas más favorecidas, en el Sur la firma Camiletti tiene a su cargo dos de las obras más importantes que se están realizando en San Rafael: la calle Ejército de los Andes y el Centro de Congresos y Exposiciones de esa ciudad, por un total de 23 millones de pesos, sin contar otras obras menores en la región.

Vialmani también tiene un paquete de cuatro caminos adjudicados, que en realidad se licitaron en bloque. Son las rutas 20, 24, 27 y 50. La firma Stornini, que en la gestión anterior logró pegar un salto en cantidad de licitaciones ganadas, tiene a su cargo la iluminación del Acceso Sur, las cloacas y la planta de tratamiento en Alvear y la colectora Rawson. Todo por cerca de 50 millones de pesos.

"Ningún empresario mendocino puede decir que no tiene obras. Aunque no exista un 'compre mendocino' oficial, es algo que se ha logrado. Todas las empresas de Mendoza tienen obra pública", aseguró Francisco Pérez, ministro de Infraestructura.

Donde más repartida está la torta de la obra pública es en la construcción de casas y de escuelas. En algunos casos, hay acuerdos extraoficiales para que las empresas se presenten según la conveniencia de cada una en determinadas licitaciones. En esos rubros, los empresarios tienen puestos los ojos por estos días, pues presionan para que se apruebe el proyecto oficial para construir casas (ver aparte).

Según los datos oficiales, actualmente se ha ejecutado un 40 por ciento del presupuesto en obras del Gobierno. La política implementada ante la crisis es no licitar nuevas obras y, a cambio, seguir con las ya adjudicadas sin que disminuya el ritmo de trabajos.

A las empresas grandes no le ha ido mal con el Gobierno. Además de Cartellone, otra de las que obtuvo grandes licitaciones fue Pescarmona, aunque en este caso no con obra pública sino con la concesión de un servicio.

El Gobierno le adjudicó el monopolio del manejo de los residuos patológicos de toda la provincia (recolección, transporte y tratamiento) a TySA, una de las empresas del grupo.

Comentá la nota