Constructora demandó al municipio

Una empresa constructora local demandó por daños y perjuicios a la Municipalidad por negarle un permiso de edificación para concretar un proyecto inmobiliario en el microcentro.
La firma adquirió los terrenos en 2005, pero recién pudo comenzar la obra en 2008 tras interponer un recurso de amparo. Ahora demandó al Ejecutivo por las pérdidas económicas que le ocasionaron las demoras.

Desde que el estudio Andrés Pascual Construcciones adquirió en 2005 los lotes ubicados en San Lorenzo 2046/50 para concebir en ese espacio las Torres Amalfi, no fueron pocos los escollos administrativos que debió sortear para obtener los permisos de demolición y edificación.

Se cumplimentaron todos los requisitos técnicos, pero le fueron negando ambos permisos en sucesivos actos administrativos.

"Antes de adquirir los lotes los inversores constataron que los inmuebles que estaban en ese predio no formaran parte del listado de patrimonio arquitectónico", explicaron en el estudio Belfer y Asociados, patrocinantes de la constructora.

Argumento subjetivo. En ese contexto se fue configurando un perjuicio económico contra la firma. "El expediente llegó a la Secretaría de Planeamiento y allí pidieron modificaciones al proyecto, al que los profesionales accedieron. Pero nuevamente lo rechazaron porque se argumentó que no era arquitectónicamente interesante", dijeron a LaCapital los asesores de Pascual Construcciones.

Frente a las dilaciones, en 2007 la empresa interpuso un recurso de amparo ante la jueza Civil y Comercial Nº 18, Susana Gueiler, quien hizo lugar a la medida y ordenó a la municipalidad entregar los permisos.

Finalmente la obra se inició en 2008, pero frente a los perjuicios que ocasionó la demora en la ejecución del proyecto, la constructora inició ayer una demanda por daños y perjuicios contra la Secretaría de Planeamiento de la Municipalidad y cuestionó la política del Programa de Preservación y Rehabilitación del Patrimonio.

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