La construcción sigue sin señales de recuperación

La superficie de los permisos de edificación solicitados en Salta es un 35% menor que el año pasado.
Vuelven a verse albañiles desocupados y algunos corralones salen a la calle para recuperar sus ventas.

La construcción, uno de los sectores clave en el sostenimiento de puestos de trabajo, pasa por su peor momento desde la crisis que eclosionó a fines de 2001 y puso fin a la convertibilidad en 2002. A partir de 2003 la actividad había crecido en forma sostenida hasta el último trimestre de 2008 y desde entonces sus principales indicadores vienen en picada.

El informe estadístico que sacó el INDEC el pasado viernes confirmó que en enero el sector acumuló su tercer mes consecutivo en descenso.

La actividad perdió el 6% de los empleos formales que tenía antes de la crisis financiera internacional (estos son cerca de 23.000 puestos de trabajo) y Salta no es ajena a la preocupante coyuntura en la que las cámaras empresarias y gremios del sector tienen sus expectativas puestas en el plan de obras públicas por $111 mil millones que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner anunció para los tres años que le restan de mandato.

Albañiles se ofrecen

Detrás de los indicadores que son ajenos al entendimiento del común de los mortales, existe una realidad palpable a simple vista en cualquier barrio de Salta. Aquella constelación de pequeñas obras, refacciones y ampliaciones que hace sólo unos meses atrás hacía difícil conseguir albañiles, pintores, plomeros, gasistas o electricistas disponibles, se redujo en forma notoria.

"El año pasado me volvían loco con el teléfono y rechazaba un montón de ofrecimientos porque estaba hasta la cabeza de trabajos. Ahora no tengo obras y tengo que salir a ofrecer mis servicios para asegurar el puchero", graficó Carlos, un albañil de Vaqueros que apenas despunta el día sale con su bici a buscar oportunidades en la zona norte de la capital salteña.

Al igual que él, son muchos los oficiales, medio oficiales y ayudantes que recayeron en la incertidumbre ocupacional, aunque no existe indicador alguno del INDEC que mida la suerte de todas estas fuentes de trabajo informal.

Como gaseosas

La caída de la construcción también se refleja en los principales insumos de las obras. Según otro indicador del INDEC, en enero último las ventas de cemento cayeron un 10,4% y las de hierro redondo para hormigón un 13,8% con respecto al mismo mes de 2008.

Carlos Aranda, propietario de un corralón de Olavarría al 1.000, en el barrio San José, señaló que el consumo de materiales básicos de la construcción está hoy en la plaza local un 50% más abajo que en octubre de 2008. "Estoy aplicando descuentos del 20% en las listas de precios y no logro que mis ventas repunten ni siquiera al nivel que tenían a comienzo de año", aseguró el comerciante que recibe llamados de sus tres distribuidores de cemento mañana, tarde y noche. "Hay desesperación por vender", enfatizó Carlos.

Otros corralones, incluidos algunos de los que lideran las ventas en la plaza salteña, salieron a ofrecer materiales obra por obra, al estilo de los preventistas del ramo de las bebidas gaseosas, lo que da otra clara pauta del difícil escenario actual de la construcción.

La caída se refleja hasta

en la intención de edificar

La difícil hora de la construcción se manifiesta también en la superficie de los permisos de edificación. En diciembre de 2008, los 42 municipios que toma el INDEC para elaborar este indicador que incluye a la ciudad de Salta, recibieron solicitudes de obras por un total de 698.240 metros cuadrados cubiertos. Dicha superficie fue un 38,2% menor que los 1.129.719 metros cuadrados autorizados en diciembre de 2007.

Los datos del Municipio capitalino también indican una merma del orden del 35%, con 732 permisos, por un total de 5.342 metros cuadrados cubiertos, en diciembre. Es uno los valores más bajos de los últimos cinco años.

De acuerdo con los datos provisorios divulgados por el INDEC el viernes, en enero último la superficie registrada en los permisos de edificación de obras privadas fue un 31,5% más baja que la del primer mes de 2007 y un 17,2% inferior a la de diciembre de 2008.

Aunque no todos los permisos de edificación se traducen en obras efectivamente ejecutadas, constituyen un fiel indicador de las intenciones de construcción de los particulares y anticipan tanto la futura actividad de la construcción como la oferta real de unidades inmobiliarias.

Se achican

los proyectos

inmobiliarios

El incierto escenario marcado por la crisis global, la desaceleración de la actividad económica y la retracción del consumo hizo que la demanda de nuevas casas y departamentos se circunscriba hoy a unidades de menos de 100.000 dólares.

Los permisos municipales de edificación otorgados en los últimos meses muestran que los proyectos privados de desarrollo inmobiliario comenzaron a acomodarse al nuevo perfil de la demanda: unidades habitacionales de superficie reducida y menor cantidad de ambientes.

Operadores del mercado inmobiliario salteño confirmaron este giro de los desarrollos privados, que no cayeron tanto en su cantidad como si su superficie cubierta. Analistas del sector aseguraron que la adversa coyuntura del agro sentenció a más de un proyecto de edificación de unidades inmobiliarias valuadas por encima de los 100.000 dólares.

Los proyectos inmobiliarios también están hoy fuertemente condicionados en Salta por la limitada capacidad de la infraestructura de los servicios de agua y cloaca, lo que se traduce en un sinnúmero de solicitudes de factibilidad rechazadas.

Los números del INDEC

Menos obras. En enero las obras de infraestructura decrecieron un 9,7% y otras edificaciones un 6,9% en relación con el primer mes de 2008.

Insumos. Con respecto enero de 2008, las ventas de hierro redondo para hormigón disminuyeron un 13,8% y las de cemento un 10,4%.

Empleo formal. En el cuatro trimestre de 2008 se perdió un 4,1% de los puestos ocupados en el sector, según datos del sistema jubilatorio.

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