Ni la Constitución logró instalar el voto electrónico

El debut de un moderno sistema de votación en Salta abre el debate sobre la demora de Tucumán en implementar las herramientas informáticas. De hecho, la Carta Magna de 2006 establece que se usará la urna digital, pero aún no fue sancionada una ley reglamentaria que haga operativo ese mandato. Las autoridades locales se muestran reacias al cambio.
El avance intrépido de la tecnología parece no hacer pie en Tucumán. Ni siquiera por mandato constitucional. El domingo, el sistema de voto electrónico debutó de manera vinculante en la elección de diputados provinciales y de concejales de Salta. Pero en esta provincia nada hace presagiar que se produzca una modernización del sistema de votación en el corto plazo. De hecho, la rapidez con la que el vecino distrito aceptó el desafío en la reciente contienda contrasta con la excesiva prudencia que demuestran en Tucumán las autoridades electorales y provinciales.

En Salta, el antecedente de voto electrónico se remonta a junio, cuando se aplicó el novedoso sistema en las internas abiertas y simultáneas del Partido Justicialista: la experiencia fue concretada en el municipio de San Lorenzo. Por iniciativa del gobernador, Juan Manuel Urtubey, hace una semana 12.000 salteños del departamento Capital dejaron de lado las urnas de cartón y expresaron su voluntad política a través de una pantalla táctil. El resultado que más interesa frente a todo cambio, la aceptación de la gente, relegó al triunfo electoral del oficialismo: según una encuesta, el 91,2% de los votantes consideró que le resultó fácil la utilización del novedoso sistema.

Ocho años después

En Tucumán, de la instauración del voto electrónico se habla desde poco después de la crisis política de 2001. De hecho, por entonces, la Junta Electoral Provincial (JEP) se entusiasmó con la idea luego de una experiencia en Brasil. Incluso, las crónicas de LA GACETA de la época reflejan esa inclinación y la intención oficial de que la tecnología debutara en los comicios generales de 2003.

Con el argumento de que los costos eran altos y de que los plazos eran exiguos, la iniciativa se postergó hasta 2006. En rigor, luego de algunas experiencias estudiantiles en escuelas públicas, colegios privados y centros universitarios, la JEP organizó las primeras pruebas piloto para la elección de convencionales constituyentes del 19 de febrero de ese año, sin carácter vinculante. "Su implementación depende de una decisión política. Se garantiza que habrá menos dificultades que con en el papel para el escrutinio y para la velocidad de la votación", planteó, tras aquel test, el por entonces presidente de la JEP y actual diputado nacional oficialista, Alfredo Carlos Dato.

La efusividad no se detuvo. La Convención Constituyente fue tajante al establecer, en la nueva Carta Magna, "el sistema de votación electrónica, cuyas características serán establecidas por ley" (artículo 43). En las disposiciones transitorias se aclaró que el voto electrónico se aplicaría en forma progresiva ("según lo permitan las exigencias técnicas y económicas", se especificó) y que la ley reglamentaria debería sancionarse antes de que finalizara 2006 (artículo 157).

Cercana a cumplir tres años de mora constitucional, la Provincia parece rehusarse a la tendencia mundial. El voto electrónico, por ejemplo, es utilizado en países como Brasil, Estados Unidos, España y Francia. Y, según los especialistas, entre sus ventajas se cuentan el bajo costo de las urnas y la transparencia y la celeridad con la que se conocen los resultados. Pero ni siquiera el éxito de la aplicación de este sistema en Salta moviliza demasiado a los funcionarios provinciales, a juzgar por los reparos expuestos por el ministro de Gobierno, Edmundo Jiménez, y por el secretario de la Junta Electoral Provincial, Darío Almaraz.

Al parecer, pasará la primera década del siglo XXI y el voto electrónico seguirá siendo una escena lejana para Tucumán.

Clarisa Alberstein: "en contra del fraude electoral"

La referente del Movimiento Socialista de los Trabajadores (MST), Clarisa Alberstein, considera que la aplicación del sistema de votación electrónica sí ayudará a mejorar la calidad electoral en la provincia. No obstante, brega por una reforma política mucho más amplia. "En general estamos a favor: nos parece mejor que haya voto electrónico porque permite menos fraude. Pero lo que hay que cambiar es el conjunto del sistema electoral, para que de una vez por todas se impida el fraude archiconocido que se pone en práctica históricamente en esa provincia. Si la instrumentación del voto electrónico favorece esa transparencia que se reclama, nos parece positivo, pero hay que ver cuál es esa instrumentación que se le da al sistema electrónico", asevera.

Ricardo Bussi: "genera calidad institucional"

"El voto electrónico genera calidad institucional y respeto por la voluntad popular", aseguró el presidente de Fuerza Republicana, Ricardo Bussi. Sin embargo, el legislador no cree que el oficialismo acceda a implementar este novedoso sistema de votación. "En Tucumán no se va a dar nunca porque es el nido de la trampa argentina, de las corruptelas y de los atajos para llegar al poder: no creo que el peronismo lo acepte", sentenció. Bussi recordó que en 2006 el partido le acercó al por entonces vicegobernador, Fernando Juri, un plan integral de reforma política, que preveía el voto electrónico. "Hay que hacer lo contrario a lo que propone el alperovichismo: hay que pelear por una boleta única de sufragio y por la reducción del costo de la política", remarcó.

Jorge Mendía: "es clave brindar confianza"

Antes de emitir un juicio de valor, el legislador radical Jorge Mendía formuló una salvedad. "El voto electrónico tiene rango constititucional, por lo tanto hay que cumplirlo", aclaró. Luego, reclamó al Gobierno que se avance con una agenda de reforma política que fortalezca a los partidos. "La boleta única es fundamental para avanzar en la transparencia, pero los partidos políticos deben dejar de aparecer sólo para las campañas electorales", enfatizó. Con respecto al sistema electrónico, puso algunos reparos. "Hay que capacitar a la gente, porque si con las urnas se sospecha siempre del fraude, con el voto electrónico será aún mayor la duda. Gran parte de la sociedad es analfabeta electrónicamente. Es beneficioso, pero antes hay que generar confianza y seguridad", afirmó.

Esteban Jerez: "al oficialismo no le conviene"

"La experiencia de Salta es un buen ejemplo de que el voto electrónico se puede instrumentar sin problemas", sentenció el legislador Esteban Jerez (bloque Alberdi). El ex diputado nacional presentó hace un mes un proyecto para que se reglamente la aplicación del sufragio electrónico, tal cual lo ordena la Constitución provincial. "El analfabetismo tecnológico no es un impedimento para implementarlo. No hay razón para dilatar esta cuestión, más aún después de la reforma constitucional", insistió. "Pero esto debe ser parte de una reforma electoral completa. Creo que si se lograra la sanción de una ley de voto electrónico, a partir de ella se podrían implementar otras medidas, como la boleta única. Pero eso es lo que menos quiere el oficialismo. No le conviene", lamentó.

Daniel Blanco: "sólo un cambio cosmético"

Daniel Blanco (Partido Obrero), cree que la instauración del voto electrónico será sólo una modificación cosmética. "Más grave es que muchos medios estén bajo control de la publicidad oficial, que se utilicen planes sociales y dineros públicos para cooptar a la gente, que el Poder Ejecutivo maneje la Junta Electoral Provincial y que exista el sistema de acoples. Todos son elementos más poderosos que los que podría aportar un cambio técnico. Por otro lado, el voto electrónico tampoco brinda seguridad, y eso quedó demostrado con la reelección de Bush en Estados Unidos, ya que en Miami hubo denuncias de fraude. Bajo este sistema de cooptación, ningún ciudadano puede elegir libremente, porque tiene miedo a perder su empleo, su plan o su vivienda", se quejó.

Ernesto Padilla: "haría libre a cada ciudadano"

"El Gobierno de turno motorizó hasta extremos vergonzosos la falta de calidad institucional, y hoy se niega a hacer una reforma política porque con el clientelismo electoral incide sobre la gente más vulnerable. La ignorancia es la herramienta de dominación más importante con la que dispone el oficialismo", denunció el ex legislador Ernesto Padilla (PRO-Recrear). El dirigente está convencido de que la aplicación del voto electrónico calificaría al sistema electoral. "Transparentaría la elección de cada ciudadano y lo haría libre. Con este sistema se terminarían los punteros, la entrega de bolsones y el voto cadena. Y es mentira que la gente no esté preparada, porque hoy todos saben cómo manejar un teléfono celular. Y esto no es muy distinto", comparó.

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