La "conspiración" de la Gripe A

Por: Ricardo Kirschbaum

La Presidenta acusó ayer a los medios y, por extensión, a los periodistas de ser "aprendices de brujos y divulgadores de cataclismos".La razón de esta nueva crítica, formulada durante la apertura de sobres para construir una planta para producir una vacuna contra la Gripe A, fue que durante el pico de la epidemia este año los medios habrían tenido una conducta "alarmista de aterrorizar a la gente, de que nos íbamos a morir por miles ...".Cristina Fernández de Kirchner debiera dirigirse, en primer lugar, a su ministro de Salud, Juan Carlos Manzur. Fue él –y no los medios– el primer funcionario que hizo una estimación de que había cerca de 100 mil infectados. Esa revelación, a poco de asumir en reemplazo de Graciela Ocaña, le motivó una reprimenda oficial.

Debemos recordar que hubo una política de ocultamiento por razones electorales respecto de la verdadera magnitud de la epidemia. Cuando se comenzaron a blanquear los números –al igual de lo que pasó con el dengue en la provincia de Chaco, donde hasta le pidieron a Ocaña que no viajara para quitarle magnitud a la crítica situación de Charata– la cuestión tuvo reflejo concreto en los medios.Clarín publicó a principios de septiembre que más de un millón de argentinos tuvieron la Gripe A y que las víctimas fatales fueron 512. Los datos no surgieron de una "conducta alarmista para aterrorizar a la gente", como puede deducirse de las críticas de la Presidenta, sino que fueron parte de una práctica periodística elemental: reproducir declaraciones del ministro Manzur sobre el alcance que tuvo la epidemia. Cuando se tiene una visión tan negativa del trabajo periodístico se suelen confundir hasta los datos oficiales con conspiraciones mediáticas.

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