Consolidó la conducción y adhiere al FpV.

El bloquismo se sacó los trapitos al sol en la Convención partidaria de ayer. Con duras alocuciones, oficialistas y opositores se dijeron de todo. Finalmente, en una aplastante votación, ganó la conducción y se sumarán al Frente para la Victoria.
Debate, enfrentamiento y algunas cosas más que tienen que ver con las prácticas políticas fueron los términos que podrían describir lo sucedido ayer en la Convención Bloquista, donde después de duros cruces internos, se terminó imponiendo la conducción con una aplastante votación en la que se aprobó una nueva participación en el Frente para la Victoria en las próximas elecciones legislativas del 28 de junio.

El partido, como no sucedía desde hace años, desbordaba de militantes y dirigentes que fueron a apoyar a la conducción de Edgardo Sancassani (por el Sí al FpV) y una gran fracción que fue a apoyar la línea opositora entre los que se encontraba Enrique Conti, Eduardo Bazán Agrás y el concejal capitalino Alejandro Bravo, entre otros.

Todo indicaba que la lucha sería reñida, ya que los pesos pesados estaban en el partido para jugar la pulseada que definiría el futuro del partido de la estrella.

Todos, oficialistas y opositores, estaban de acuerdo en algo: que el partido debe llegar con candidato propio a 2011, pero la discusión estaba trabada en dos partes. Por un lado el tema electoral y cuál es la conveniencia del partido para que en caso de que les cuenten las costillas no quedar evidenciado el pozo en el que el centenario partido se encuentra y pretende salir. Y por el otro, la marcada diferencia personal y partidaria que reina entre los conductores de renombre y dirigentes que tienen peso propio, más allá del sello partidario. De este modo quedó bien evidenciado también el malestar que esta situación genera en los dirigentes departamentales, quienes no perdieron oportunidad de pasarles facturas a los popes del partido.

Los discursos y argumentos tuvieron momentos de tensión y de duras críticas hacia las dos posturas y lo más contundente fue el discurso de Enrique Conti, quien pidió la palabra y se hizo cargo de haber promovido el primer acercamiento del bloquismo al Frente para la Victoria y reconoció que, según él, fue un gran error. Igualmente, pidió reflexión y que se empiece a bregar por la ideología del partido y que éste es el momento de abrirse del justicialismo, que no los tiene en cuenta.

Ni siquiera este discurso pudo contra los argumentos de la conducción, que después de dejar las cosas en claro con duros términos y con nombres y apellidos, la votación terminó siendo aplastante para los opositores que se fueron sin dar declaraciones pero aceptando lo mandado por la mayoría.

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