"La consolidación de los partidos no depende de su cantidad"

"Argentina tiene varios sistemas de partidos, no solo uno. El sistema electoral contribuye a ello, sobre todo si medimos la cantidad de partidos en votos y en bancas", aseveró el director del Observatorio Electoral Latinoamericano, Julio Burdman.
El politólogo no cree que el país tienda hacia el bipartidismo absoluto. "Para las elecciones presidenciales, se tendió durante décadas al bipartidismo (o bipolarismo), aunque ya no más. En cambio, para las de gobernador fue y sigue siendo multipartidista. En el caso de las legislativas, para los comicios para diputados nacionales fue y es multipartidista, pero para las de senador nacional que comenzaron en 2001 el sistema de mayorías y minorías vigente tiende al bipartidismo. Tenemos de todo.", señaló.

Burdman, además, desconfía de las bondades del bipartidismo. "Se dice que ordena la política en términos programáticos y que contribuye al desarrollo institucional. Probablemente, quienes sostienen eso lo hacen porque suponen que el secreto del éxito estadounidense está en su bipartidismo, pero la deseable estabilidad y consolidación de los partidos no depende necesariamente de su cantidad. Por otra parte, que haya más de dos partidos grandes brinda al votante más opciones, y representa mejor a la sociedad", advirtió.

Según Burdman, lo fundamental es que cada ciudadano se sienta representado. "En la Argentina de hoy existen diversas corrientes e identidades políticas. Hay tradiciones peronistas y radicales que subsisten, y un eje izquierda-derecha que no quiere pertenecer a los partidos históricos. También, una mayoría de votantes con bajo nivel de identificación partidaria. El resultado de todo ello no puede ser un modelo bipartidista, que dejaría afuera a la mayoría del electorado", insistió. Finalmente, Burdman dejó sentada una advertencia.

"Lo que sí es importante es que las instituciones políticas y electorales no sean inconsistentes con el sistema partidario. Nuestro multipartidismo inevitable es una de las razones -no la única- para repensar el presidencialismo vigente", sentenció.

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