"El 28 se consolida el fin del ciclo kirchnerista"

El jefe de Gobierno porteño criticó que Alperovich quiera reformar la Constitución y vaticinó que habrá un aluvión de votos contra el oficialismo.
Mauricio Macri llega distendido. En las puertas de LA GACETA, la gente se agolpa para saludarlo con afecto. Minutos después, en la entrevista, el jefe de Gobierno porteño cuenta que durante la mañana, en Buenos Aires, a la salida de una radio, lo abordó una mujer que lo colmó de elogios, pero que a renglón seguido le estrelló la autoestima en el pavimento cuando le dijo que la política lo había avejentado. Una dinámica similar se traduce de su discurso: se declara optimista por las potencialidades del país y decepcionado por lo que el kirchnerismo hizo de la Argentina.

En su visita a este diario lo acompañan Fernando Juri y Delia Pinchetti, candidatos a senador y a diputada de Unión PRO-Federal, el titular del PRO nacional, José Torello, el diputado Esteban Bullrich, el vicepresidente de la Legislatura porteña, Diego Santilli, y el ex senador tucumano Pablo Walter, entre muchos dirigentes.

Macri cuestiona que el gobernador, José Alperovich, promueva más reformas constitucionales y más reelecciones; y advierte que los Kirchner instauraron la "re-combinada": marido y mujer intercambian el cargo. "Aquí quieren lo mismo. Pero le pondremos freno a la re-reelección", advirtió Juri. Antes, Pinchetti había manifestado que en el Senado se dice que Beatriz Rojkés será candidata a gobernadora en 2011.

El mejor jefe de campaña

Macri se entusiasma cuando le preguntan sobre el proceso de construcción de alternativas políticas. "A medida de que disminuye el miedo al kirchnerismo, más gente se suma a trabajar con el PRO en distintas combinaciones. Haremos una gran elección en Tucumán, en Mendoza, en Misiones y daremos el batacazo en la provincia de Buenos Aires. Estamos en un empate técnico y los indecisos no apoyarán al kirchnerismo", vaticina.

En ese contexto, dice que Néstor Kirchner es el mejor jefe de campaña de Unión-PRO. "La grosería de la Justicia metiéndose en la elección, en algo que a todo el mundo le parece burdo, sirvió para solidificar nuestra alternativa", asegura, en referencia a la citación que el juez Federico Faggionato Márquez le hizo al candidato a diputado Francisco de Narváez, en el marco de la causa que investiga el tráfico de efedrina.

Auspicios y esperanzas

"El 28 se consolida el fin del ciclo kirchnerista. La gente no quiere más la lógica de la confrontación, de la lucha de clases, y del enfrentamiento con el mundo. El alineamiento del kirchnerismo con Hugo Chávez (presidente de Venezuela) nos ha dado imagen negativa en todo el mundo", dispara Macri. Y se anima: "el aluvión de votos en contra del oficialismo va a ser tan grande que no van a poder dar vuelta la elección", anticipa. Y consigna que, según las encuestas que maneja su sector, el 65% de los argentinos no votaría jamas al kirchnerismo.

"Hasta el ciudadano más alejado de la realidad sabe que este país siempre tuvo cinco producciones ‘madre’: leche, carne, trigo, gas y petróleo. Con este Gobierno, vamos a terminar importando todo eso, en el mejor momento de la exportación de los bienes del país. Es un suicidio unilateral: no le podemos echar la culpa a nadie por esto", diagnosticó.

Pero Macri reclama optimismo. Y dice que las exportaciones argentinas pueden incrementarse, cuanto menos, en 250.000 millones de dólares. "Y eso es trabajo para todos los argentinos y menos pobreza. Pero para eso necesitamos recuperar confianzas hacia adentro y hacia afuera. Y el Estado, en vez de volar aviones y truchar los índices del Indec, debe dedicarse a invertir en infraestructura y en educación y salud públicas. Hoy, el mundo nos dice qué nos compra: sabemos a dónde ir y cómo hacerlo", advierte.

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