Consideran que la situación institucional "es muy grave"

La secretaría de Planeamiento y Medio Ambiente, Fabiela Orlandi, manifestó una "gran preocupación" por la situación jurídica que plantea la decisión del Concejo de rechazar el proyecto de la cadena Walmart luego de haber atravesado un proceso de análisis de más de un año en el que "no hubo disidencias ni cuestionamientos".
"Me preocupa seriamente la falta de seguridad jurídica que este resultado genera y la verdad es que, después de haber realizado todo el procedimiento respetando las normas me queda un sabor amargo al ver cómo se resolvió todo", afirmó. "Durante todo el tratamiento no hubo un sólo indicio que hiciera pensar que se podía rechazar este emprendimiento" expresó y señaló que "esta decisión genera una gran inseguridad jurídica para quienes vienen a invertir a Bariloche".

"Con esto no quiero decir que los proyectos que ingresan al rango tres tienen que ser aprobados sí o sí, el rechazo es una posibilidad pero eso ya se va viendo durante el tratamiento. Los resultados no surgen de la nada, se van discutiendo objeciones y cuestionamientos. Pero en este caso no había argumentos desde lo urbano, ni desde lo ambiental, ni desde lo económico.

De hecho la Cámara de Comerció avaló el emprendimiento en su informe", afirmó la arquitecta quien recordó que el emprendimiento Andorra tuvo muchas objeciones desde distintos puntos de vista y finalmente fue aprobado.

"En esta gestión municipal pusimos en funcionamiento el proceso de Gestión Política, Técnica y Trámites de Denegación o Aprobación que no estaba funcionando correctamente. En este proceso se evalúan distintos aspectos técnicos y políticos de los proyectos y en ningún momento hubo objeciones que quedaran plasmadas en un dictamen en disidencia", insistió Orlandi.

"¿Cómo puede ser que en todo este proceso en el que el presidente del Concejo y los presidentes de bloque firmaron los dictámenes y estuvieron al tanto del proyecto, finalmente, votaran en contra?".

Los dictámenes de la Unidad Coordinadora fueron firmados por los arquitectos asesores, por la secretaria de Planeamiento y Medio Ambiente y por los concejales Darío Barriga, Darío Rodríguez Duch, Claudio Otano y Daniel Pardo. De los cuatro, tanto Barriga como Duch votaron en contra del emprendimiento. Por otro lado, faltaron las firmas del concejal Francisco De Césare quien reemplazó a su asesora técnica, arquitecta Graciela Antolin, y de Silvana Camelli quien recién nombró a su asesor técnico a más de un año de gestión.

"La verdad es que esto debilita a las instituciones porque despierta suspicacia. Nada permitía pensar que este proyecto podía ser rechazado y la verdad es que, pensando en la opinión pública da todos los elementos para generar suspicacia", señaló la arquitecta quien aclaró que "no es que yo piense que puede haber algo más pero esta interpretación la puede realizar cualquier persona".

Respecto a la falta de concordancia entre el proceso de tratamiento del proyecto y la decisión final Orlandi señaló que se puede tratar de "desconocimiento". "No sé, se me ocurre pensar que puede ser desconocimiento como en el caso de Dos Valles que pretendían cambiar parámetros urbanísticos sin pasar por Audiencia Pública", evaluó.

La empresa ingresó una consulta preliminar en enero de 2008 cuando el actual presidente del Concejo, Darío Barriga, era intendente interino de Bariloche pero tuvo un tratamiento muy distinto a los proyectos Andorra y El Redil ingresados durante la gestión anterior cuando todavía existía el rango 2 por donde transitaban los proyectos.

"Uno ha visto cómo se han aprobado muchos expedientes y la verdad es que, a nosotros que hacemos las cosas apegados a la normativa esta resolución nos deja un sabor amargo", expresó. "El proceso de rango tres es un buen proceso" pero "vamos a revisar el funcionamiento para ver si se puede reglamentar de una manera que de mayor seguridad", señaló.

"Nadie dice que no se discuta, todo lo contrario, para eso hemos puesto en funcionamiento este sistema que estaba aprobado desde hace más de 14 años, que nunca se había puesto en marcha, y está justamente para eso", concluyó Orlandi.

El proceso de la Unidad Coordinadora y el Consejo de Planificación

El Código Urbano de Bariloche que se aprobó en el año 1995 definió pautas de desarrollo para las distintas delegaciones y dio la posibilidad de que se presentaran proyectos que no coincidieran con los parámetros establecidos.

Para esos casos, previó instancias de discusión y evaluación y creó a la Unidad Coordinadora que está compuesta por profesionales que asesoran a los distintos bloques del Concejo deliberante. Los asesores que son elegidos por los propios concejales, se reúnen todas las semanas y estudian los proyectos presentados, su impacto en la ciudad y su relación con la normativa vigente.

Cada proyecto sigue un circuito de análisis que se va abriendo a la sociedad hasta ser evaluado en Audiencia Pública. El primer dictamen es el de la Unidad Coordinadora, con el aval de los concejales, y de la Secretaría de Planeamiento y Medio Ambiente que trabajan coordinadamente.

Con este dictamen se convoca al Consejo de Planificación Municipal en el que participan las distintas Cámaras empresariales de Bariloche, las prestadoras de Servicios, las Juntas Vecinales, la Unidad Coordinadora y las distintas áreas del Ejecutivo, entre otros actores.

Cada integrante del Consejo de Planificación debe también emitir su propio dictamen de opinión, sugerencia y/o objeción al proyecto que se trata y suma o modifica el primer dictamen. Finalmente, este dictamen que puede recibir nuevas consideraciones del Ejecutivo y del Deliberante, es evaluado en Audiencia Pública.

La Audiencia Pública que es convocada durante tres días consecutivos en tres medios gráficos distintos, y una vez que se realiza el Ejecutivo es el responsable de incorporar las intervenciones de los vecinos y de enviar un proyecto solicitando la autorización para la realización del proyecto. En esa última instancia, el Concejo Municipal define su aprobación o rechazo.

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