Consideran que no fue acertado flexibilizar medidas.

"Roguemos a Dios que el equivocado sea yo", expresó el concejal Ismael De Luca tras enumerar las razones que lo llevaron a oponerse al levantamiento de las medidas de protección contra la Gripe A, dispuesto el viernes al mediodía por el Comité de Crisis en Salud.
Para el edil peronista, lo resuelto por las autoridades sanitarias y políticas de nuestra ciudad fue desacertado y no concuerda con el rigor que exige un plan preventivo destinado a morigerar al máximo la epidemia.

Horas después de haber sido el único que se pronunció en esa línea en el Concejo Deliberante, donde el resto de los legisladores dieron vía libre a la flexibilización de las actividades sociales, De Luca confirmó su postura ante La Verdad.

En diálogo con este matutino, el traumatólogo comentó que en un principio se había hablado de seguir con las medidas una semana más y "yo estaba convencido de que iba a ser así, porque a nivel nacional las extendieron siete días".

Acto seguido argumentó su punto de vista reconociendo los temores que le genera la permanencia del virus H1N1 en el ambiente.

Al respecto puntualizó que "esta pandemia es de lo más irregular, son virosis que se dan en invierno y nos encontramos con la sorpresa de que en Inglaterra o España, donde es verano, el mal se ha desarrollado y no se sabe a ciencia cierta cómo lo van a manejar. En México hubo otro rebrote".

"Entonces, si en esa semana que en Junín se habían tomado medidas de seguridad e higiene hubo lugares que realizaron reuniones privadas con mucha afluencia de gente, si uno lo deja liberado corremos el riesgo de que se produzca un rebrote", advirtió.

Según su criterio, el amesetamiento que mencionan los médicos cuando se refieren a la evolución de la curva epidemiológica de diez días a esta parte, "responde en cierta a forma a las órdenes que se dieron" en el ámbito local.

"Hay picos en Rosario y Mar del Plata, con una mortalidad bastante alta, y muchos juninenses van a viajar a esos lugares porque estamos en vacaciones, por lo que no sería raro que vuelvan con la enfermedad", analizó De Luca.

Por eso repitió que para liberar las limitaciones fijadas el 30 de junio "deberíamos haber esperado una semana más".

"Respeto la decisión, pero no la comparto. Lo que pasa es que a la gente costó incorporarle la idea de que debía prevenirse.

Desconozco porqué no lo han pensado de la misma manera que yo. Ellos piensan que la meseta de los últimos días sea la bajada de la ola, creo que también lo han hecho teniendo en cuenta el desajuste económico que se ha producido en la actividad comercial", interpretó.

De Luca sostuvo que los argentinos "no tenemos la seriedad suficiente para razonar y comprometernos a continuar con las reglas de cordura a pesar que las restricciones se han cancelado". Y cerró con una invocación Divina: "Roguemos a Dios que el equivocado sea yo".

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