Un consejo, dos reuniones

Por Jorge Oviedo

La primera reunión para encaminar la conformación de un Consejo Económico y Social tuvo algunas variaciones. No era el primer encuentro, pero se transformó en el primero de carácter público. Julio De Vido había manejado los anteriores convites secretos y el de esta semana iba a hacerse en la casa del banquero Jorge Brito. Pero todo cambió cuando el sitio del encuentro fue modificado, para realizarlo en la Casa Rosada. Y a la presencia del jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, se sumó más tarde la de la presidenta Cristina Kirchner.

La primera sorpresa es que se hagan reuniones para un consejo económico y que no esté presente el nuevo ministro de Economía, Amado Boudou. En algún encuentro anterior estuvo Débora Giorgi, ministra de la Producción. La primera parte de la reunión fue casi el pase de posta de Julio De Vido a Aníbal Fernández. El ministro de Planificación pidió a los asistentes que relataran el panorama de su sector, los problemas y las necesidades. Fernández también pareció entusiasmar con algunas respuestas. "Este es el cargo que soñé tener"; "soy un tipo ejecutivo", explicó, y prometió que los técnicos de las entidades empresarias y del Gobierno estarían trabajando muy pronto juntos para definir las mecánicas de funcionamiento, conformación y líneas de acción para el consejo.

También agradó a los presentes que cuando le plantearon que era imposible un consejo sin las entidades de la Comisión de Enlace, Aníbal contestara: "Yo no veo por qué podrían no estar".

Hasta allí, había una suerte de baño de realismo, asumiendo dificultades e ideando mecanismos para enfrentarlas. A los empresarios les había gustado también ser escuchados cuando cuentan sus cuitas delante de funcionarios y en presencia de sindicalistas.

El clima cambió un poco cuando llegó la Presidenta. Los asistentes no pasaron por alto que saludó a todos cordialmente, dándoles la mano. Pero varios aseguraron que al jefe de la CGT, Hugo Moyano, le dio un beso en la mejilla. Cristina Kirchner prefirió hablar a los presentes y trazar un panorama de la economía algo más optimista de lo que los anteriores expositores habían señalado. Explicó cuánto mejor que otros países está la Argentina, en particular respecto de algunos de la Unión Europea. Y elogió la fortaleza doméstica. "Yo espero que de verdad no esté creyendo en las cifras del Indec", señaló un asistente. A algunos de los presentes los preocupó luego que al consejo quieran sumarse los políticos de la oposición. "Si eso pasa, será difícil que todo lo que se trate no termine alargándose innecesariamente."

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