El Consejo Económico y Social, un anuncio más en el cajón

El Consejo Económico y Social, un anuncio más en el cajón
Hasta ahora, no hubo una sola reunión donde estuvieran todos los involucrados.
Desde que la presidenta Critina Kirchner anunció, el 9 de julio, que convocaría al Consejo Económico y Social (CEyS) no hubo ni una sola reunión para sentar en una misma mesa a funcionarios, sindicalistas y empresarios para discutir políticas productivas.

Fuentes gubernamentales, empresarias y sindicales consultadas por Clarín coincidieron en que "no hay nada, de nada". Es decir, que en la Casa Rosada no parece figurar hoy en la agenda de la Presidenta una convocatoria semejante. La suerte del Consejo parece ser la de esperar en un cajón.

Hubo una combinación de factores que podrían explicar este "nada de nada". Por el lado gubernamental, hubo una comida a la que se sumó sorpresivamente la Presidenta para la ronda de café, con empresarios como el titular de la Unión Industrial, Héctor Méndez, su par de la Cámara de Comercio, Carlos de la Vega; el titular de la CGT, Hugo Moyano, y el de la UOM, Antonio Caló. Convocó, a fines de julio, el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández. En esa mesa no hubo nadie del campo.

Desde el empresariado, también aportaron sus propias cuitas. Aunque en aquel encuentro todos dejaron en claro que no podría ponerse en marcha un Consejo Económico sin que todos los sectores productivos estuvieran representados: es decir, desde la industria, la construcción, los bancos y el comercio pidieron al Gobierno que la Mesa de Enlace forme parte del CEyS.

Con la excusa de discutir la suba del salario mínimo, que se elevó a 1.500 pesos a partir del 2010, hubo contactos entre sindicalistas y dirigentes empresarios en el Ministerio de Trabajo. Allí, además, le dieron venia al texto del decreto que el Gobierno redactó para convocar al CEyS.

A pesar de esos pedidos, los propios empresarios no lograron sentarse todos juntos en una misma mesa: las heridas abiertas en la dirigencia rural por la falta de acompañamiento por parte de otros sectores, en especial la industria, impidieron encuentros. Hubo gestiones encendidas de algunos de los presidentes de las 10 empresas que más facturan y exportan en el país para limar asperezas. Incluso, gestiones del propio Méndez y el titular de la Sociedad Rural, Hugo Biolcati, para tratar de acercar posiciones y en la misma dirección buscaron consensos el titular de Federación Agraria, Eduardo Buzzi, y el secretario de la UIA, Ignacio de Mendiguren.

Con esas gestiones, el empresariado tampoco logró hasta ahora sentarse en un misma mesa desde comienzos de la gestión de Cristina K. Las conversaciones entre la industria y el campo se retomaron en las últimas horas por la vía epistolar: Biolcati le envió una carta para felicitar a Méndez por su discurso del Día de la Industria, el miércoles pasado, donde dijo que el problema no es económico sino político.

En la CGT también sumaron puntos para complicar al CEyS. Las fisuras entre los sectores que responden a Moyano y los Gordos llegaron casi a fracturar la central sindical.

Así, el complejo tablero de ajedrez se despliega justo luego de las elecciones del 28 de junio, donde 7 de cada 10 argentinos no optó por un candidato legislador K.

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