Conseguir un remis ayer fue una verdadera odisea.

Diferentes líneas políticas contrataron gran parte de la flota de remises de la ciudad
Pretender trasladarse en remis por cuestiones extras a las elecciones legislativas se convirtió ayer en un despropósito. En la ciudad era prácticamente imposible conseguir un remis. La mayoría de las empresas mantenían sus teléfonos descolgados o sencillamente le decían amablemente a la gente "que no tenían unidades disponibles".

En consultas telefónicas realizadas a distintas empresas de remises, NUEVA RIOJA pudo comprobar que, prácticamente ninguna empresa que opera en la ciudad quedó fuera del operativo de "movimiento de dirigentes" .

"Estamos contratados para una línea política. Sólo tenemos dos autos disponibles. Los pedidos tienen una demora de quince minutos aproximadamente", comentó el operador de una de las tantas empresas que trabajan en la ciudad y que llevan el nombre de un santo.

La línea Q fue una de las que más dinero invirtió en la contratación de remises. "Nos pagan unos 150 pesos a los autos viejos. A los autos nuevos les pagan unos 250 pesos. Nosotros aprovechamos porque es una platita extra que nos conviene", comentó un trabajador del volante.

Otros remiseros consultados se quejaron porque en otras campañas supieron ganar más dinero. "En campañas anteriores nos pagaban 300 pesos para estar todo el día a disposición de la línea política. Ahora todo se ajustó", manifestó un remisero que desde muy temprano estuvo abocado al operativo de los comicios.

Los remises son contratados para trabajar y estar a disposición durante toda la jornada electoral. Las elecciones coparon un 90 por ciento de la flota de remises restringiendo las posibilidades de movimiento de la gente.

Los remiseros comentaron a NUEVA RIOJA que de negarse a participar en este operativo, las cosas comienzan a complicárseles. "Si nosotros nos negamos a participar, después tenemos problemas con los inspectores municipales. Es complicado. Entonces, nosotros lo que hacemos es sumarnos a este operativo. No tenemos muchas alternativas", subrayó un remisero que cesaría en sus actividades durante el almuerzo.

La actividad de los taxis no fue menos intensa. Los vehículos que prestan este servicio también fueron contratados para trasladar gente que participa en el operativo de las elecciones.

"No hay mucho trabajo y movimiento así que nosotros aprovechamos estas elecciones para ver si mejoramos la recaudación", comentó un chofer de taxis que aguardaba a sus pasajeros que estaban emitiendo su voto en una establecimiento del barrio Santa Justina.

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