las consecuencias de la tormenta Familias evacuadas, campos inundados y la ruta 35, cerca de Holmberg, anegada

En Del Campillo cayeron 100 milímetros en menos de una hora. En Alejandro se volaron dos galpones e ingresó agua a 5 viviendas. Los excesos hídricos formaron un río paralelo al trazado nacional.
Las esperadas lluvias en la región llegaron, pero con una furia que generó múltiples inconvenientes ya que no sólo provocó anegamientos de caminos, sino además daños en viviendas, obligó a evacuar algunas familias y a interrumpir el dictado de clases en algunas escuelas.

Una situación que volvió a despertar el alerta fue el anegamiento de la ruta nacional 35, en proximidades al arroyo Corralito, tras reaparecer las aguas que bajan de los campos y que se suman a los excesos dee la laguna El Turco y corren en sentido paralelo al trazado.

Cabe recordar que este problema ocurrió años atrás y fue la provincia quien realizó una obra de canalización abriendo un paso para el agua tierras adentro de los campos. Los vecinos cedieron tierras para la obra que, se prometía, iba a dar una solución definitiva al problema. Pero tras estas primeras lluvias torrenciales el problema volvió y con mayor fuerza, provocando no sólo el anegamiento de parte de la ruta sino inundando también grandes extensiones de campos ubicados al sureste de Holmberg.

“Esto es el resultado de la mala obra hecha por la provincia”, señaló un productor, quien dijo que lo que se hizo para canalizar las aguas resulta insuficiente ante lluvias torrenciales como la del jueves.

En tanto, sobre la ruta 35 se acumulaba gran cantidad de agua, lo que derivó en la presencia de la policía y los bomberos voluntarios, quienes se apostaron en el lugar a los fines de alertar a los automovilistas sobre la situación que se observaba a siete kilómetros al sur de Holmberg.

El agua, por la misma pendiente del terreno, corría hacia el arroyo el Corralito, donde caía en cascada debajo del deteriorado puente, y corriendo paralela a la ruta.

La preocupación de los conductores que circulaban por el lugar era si este excesivo paso de agua podría resentir las endebles bases de este puente.

Así también estas aguas que bajaban de la zona serrana, rumbo al arroyo Corralito, anegaron varias hectáreas de campo próximas a la laguna El Turco, arrasando con los pocos sembradíos existentes y enterrando a las maquinarias en medio del lodo.

Propietarios de estas tierras señalaron su preocupación por lo ocurrido ya que, tiempo atrás, cuando se hicieron obras de canalización, habían advertido a las autoridades provinciales que estos debordes podrían repetirse.

El problema volvió y hoy los productores reclaman a las autoridades que den respuestas urgentes ya que las pérdidas tanto en cultivos, cuanto en animales y alambradas serán cuantiosas.

Ruta E 86

Enel trayecto de la ruta E 86 entre San Basilio y Adelia María hubo sectores donde se acumuló mucha agua y la policía estaba expectante ante el comportamiento del arroyo Santa Catalina que ayer venía crecido.

Por último, gran parte de la red rural de caminos secundarios y terciarios de la región se encuentra en mal estado.

La tormenta con el fuerte viento que se abatió sobre varias poblaciones a partir de las 22 horas del jueves, dejó un saldo de numerosos daños en poblaciones como Alejandro, Del Campillo y Coronel Moldes, así como también en Olaeta y Charras.

100 mm en una hora

En el transcurso de una hora cayeron en Del Campillo más de 100 milímetros, provocando el anegamiento de viviendas ubicadas en el denominado barrio Quirno.

El sector, por estar más bajo, recibió los excesos hídricos de la población. Cuatro familias debieron ser evacuadas y albergadas en el Hogar de Día Municipal.

En diálogo con PUNTAL, la secretaria de Gobierno, Adriana Fernández, señaló ayer que lentamente la situación comenzaba a normalizarse, no obstante destacó que estas familias perdieron gran parte de sus pertenencias.

Por ese motivo se lanzó una campaña de donación para juntar principalmente ropa para niños y adultos, y algunos abrigos de cama. “Colchones teníamos porque el Gobierno de la Provincia nos envió tiempo atrás; también tenemos chapas y zapatillas, lo que hace falta es ropa y particularmente para los chicos”.

Fernández destacó la colaboración de Cáritas Parroquial, que a través del padre Sergio Avila ofreció el salón comunitario para contener a familias, y acercó alguna ropa.

Asimismo, algunas dependencias del Hospital Municipal de Del Campillo sufrieron problemas por ingreso del agua.

Se volaron dos galpones

También en Alejandro los problemas fueron múltiples. Además de árboles y cables caídos hubo inundaciones de viviendas y dos galpones quedaron totalmente destruidos.

Una de estas estructuras se encuentra frente a las instalaciones de Bomberos Voluntarios; el viento arrasó con todo el techo de 10 metros de largo por cinco de ancho. En tanto, el otro galpón se estaba construyendo en las afueras del pueblo.

Así también el desborde del canal de desagües al este de la población anegó cinco viviendas y sus moradores fueron evacuados para mayor seguridad.

Otro de los daños lo sufrió la escuela Gran Capitán, donde al taponarse los desagües comenzó a filtrar agua por los techos y varias aulas se vieron afectadas, motivo por el cual ayer algunos grados no tuvieron clases.

En ese mismo establecimiento, durante la noche del jueves, unos 120 chicos participaban de una fiesta por el fin del ciclo lectivo, los que debieron ser evacuados.

Por otra parte, en Coronel Moldes no hubo clases en el turno mañana en el centro educativo Nicolás Avellaneda debido a que no funcionaban los desagües. También hubo inconvenientes en algunas calles donde se abrieron grandes pozos que provocaron la caída de dos vehículos.

Olaeta y Charras, por un problema ocurrido en la red troncal, se quedaron sin energía eléctrica durante más de doce horas.

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