El INV dio a conocer el pronóstico de producción de uvas 2009

En Mendoza este viernes, el presidente del INV, CPN Guillermo García, acompañado por los ministros de la Producción de Mendoza y San Juan, Lic. Guillermo Migliozzi y Lic. Raúl Benítez, respectivamente; además del vicepresidente del INV, Ing. Héctor Voena, informó que Argentina tendrá una producción de 28.132.274 quintales de uva, cifra muy similar a lo cosechado durante la Vendimia 2008.
El Instituto Nacional de Vitivinicultura informó el pronóstico de la producción de uvas de la cosecha 2009. El anuncio lo realizó el presidente del INV, CPN Guillermo García, acompañado por los ministros de la Producción de Mendoza y San Juan, Lic. Guillermo Migliozzi y Lic. Raúl Benítez, respectivamente. Además, estuvo presente el vicepresidente del INV, Ing. Héctor Voena.

El contador García, informó que en esta primera etapa, se estima que Argentina tendrá una producción de 28.132.274 quintales de uva, que es una cifra muy similar a lo cosechado durante la Vendimia 2008, que fue de 28.319.008 quintales.

Para la provincia de Mendoza, se espera una producción de 18.863.947 quintales, lo que representa un crecimiento del 3,4% con respecto al 2008. El subgerente de Investigación del INV, Lic. Raúl Guiñazú, explicó que “este leve crecimiento, se ha visto afectado por accidentes climáticos (heladas y granizo) que incidieron en diferentes departamentos de la provincia. Además, se observaron algunos problemas en la brotación, la floración y el cuaje de algunas variedades de alta producción” pero destacó que “la sanidad es buena”.

Para la provincia de San Juan se estima una producción de 7.392.138 quintales, lo que significa una disminución del 11% con respecto a la Vendimia 2008. Al respecto Guiñazú dijo que “esta merma se debe a problemas de accidentes climáticos sobre zonas y cepajes de alta producción, sumado a las secuelas de enfermedades producidas por hongos que vienen del ciclo anterior”.

Al respecto, el presidente del organismo, CPN Guillermo García, explicó que “el pronóstico se realiza en dos etapas. La primera es en diciembre, que damos a conocer en esta oportunidad, en la cual se verifica una determinada evolución del viñedo. La segunda etapa, corresponde a febrero, donde se ratifica o rectifica esa evolución en forma certera. Los datos resultantes están relacionados con las enfermedades o con los accidentes climáticos, dos de los principales factores que inciden en la evaluación definitiva. Por lo tanto, lo que hacemos en esta primera etapa, es una aproximación a una evolución de los racimos, pero todavía no sabemos en definitiva lo que va a suceder”.

En cuanto a la importancia del pronóstico, García destacó que “tener un pronóstico facilita la toma de decisiones. Esto está relacionado con el desarrollo geográfico de Argentina, lo que nos permite tener algún grado de seguridad distinto de aquellos países donde la concentración de viñedos hace que los riesgos climáticos, las enfermedades o las sequías afecten mayor porcentaje de la superficie implantada. En nuestro caso, nuestra distribución geográfica es una ventaja para realizar el pronóstico”.

El pronóstico de cosecha está a cargo de personal técnico del Organismo, quienes manifestaron que en la actualidad se realiza para todas las provincias vitivinícolas del país. Con respecto al método que se aplica, destacaron que “desde hace 20 años se visitan 715 parcelas en todo el país. El muestreo es dirigido y la cantidad de parcelas se decide en función de la producción de cada zona. Por lo tanto, entre Mendoza y San Juan, las mayores zonas productoras, se evalúa el 88% del total. Dentro de cada zona, se hace una elección de parcelas por escala de superficie, es decir, se estratifica la muestra para lograr una buena representatividad. La cantidad de fincas se puede modificar en función del crecimiento, teniendo en cuenta las zonas que han ganado importancia, como el Valle de Uco y otras que han disminuido la superficie implantada, como los departamentos de Guaymallén y Las Heras”.

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