"El Congreso es el único que puede resolver esto"

En el Congreso, el lugar en el que la cuestión debió haber comenzado y el único sitio con la legitimidad para resolver esto. Hasta que no se dirima de ese modo en algún sentido, el costo va a ser muy alto. Hay dos posibilidades: con un proyecto de ley o tratando los decretos. Si eso no ocurre, será perjudicial para el país, para el pueblo y las instituciones en general.
-¿Qué sucederá si la Presidenta no llama a sesiones extraordinarias?

-La Presidenta puede llamar a extraordinarias, pero también el Gobierno puede darle vía libre al titular de la Cámara para que convoque a tratar los DNU. Si no es así, hay una firme decisión de los bloques no oficialistas de que el Congreso pueda funcionar y cumplir con su tarea. No es posible que por una decisión caprichosa y unilateral, el Ejecutivo obstaculice el funcionamiento del Parlamento y las tareas de control que tiene a su cargo.

-¿La oposición puede autoconvocarse?

-No me cabe ninguna duda, para cumplir las tareas que la Constitución encomienda y por medio de las facultades implícitas que le otorga al Poder Legislativo para ponerse en funcionamiento. El artículo 63 abre la posibilidad para que el Congreso pueda actuar por sí cuando se trata de una tarea ineludible que hace a su competencia, como es la de control.

-¿Qué incidencia tiene Néstor Kirchner en el conflicto?

-Lo ignoro. Hay que preguntarle a la Presidenta cuál es la influencia de su marido. El matrimonio ha recibido una maestría acerca de cómo crear conflictos institucionales innecesarios. Todo esto se podía haber evitado si entendieran que el poder en las democracias constitucionales es limitado, y que no pueden hacer lo que se les antoja y de la manera que se les ocurra. Por encima de la voluntad de los gobernantes, está la ley y la Constitución.

-En extraordinarias o en la autoconvocatoria, ¿la oposición reunirá el número para rechazar los decretos?

-Me parece que a esta altura lo importante es resolver el conflicto. Creemos que en Diputados tenemos el número necesario para hacer funcionar el Congreso. Después, ganará el que tenga más votos. Pero acá se trata de actuar con la mayor legitimidad posible, sin causarle daño a la institucionalidad del país.

-¿La oposición podrá unificar su postura?

-Yo creo que la oposición puede coincidir en lo que hace al funcionamiento del Congreso y su convocatoria. Luego habrá que discutir, conversar, pero en cuanto a los dos decretos la oposición ya tiene dos dictámenes unificados en la bicameral.

-¿Cuáles son las consecuencias de la judicialización del conflicto?

-La judicialización fue una consecuencia del modo en que se obstaculizó el control político. El Gobierno trata de imponer la falta de funcionamiento del Congreso, y eso provocó las presentaciones. Ahora no puede quejarse de que hayamos recurrido a la Justicia, que tiene que controlar que las medidas que toman los otros poderes se ajusten a la Constitución.

-A partir de este conflicto, ¿qué escenario anticipa para el futuro inmediato?

-El conflicto es de suma gravedad y hay que poner entre todos los mayores esfuerzos para resolverlo y no para agravarlo. El Gobierno tiene que reflexionar y la oposición mostrar sensatez. Para el futuro, preludia que este va a ser un año muy difícil. En la medida que la Presidenta no entienda que está ante una nueva realidad política y parlamentaria, vamos a tener un año lleno de dificultades. Si se adecua a la situación y muestra mayor dialogo y apertura, podemos tener un país funcionando razonablemente.

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